La cantera leonesa no rula
L a Cultural quiere tener un equipo en División de Honor juvenil cuanto antes. Ya han sido tres temporadas en las que ha dilapidado demasiado dinero para tirarlo directamente a la basura. Va camino de la cuarta campaña de fracaso. Algo no marcha bien en la base de la Cultural. El presupuesto de la cantera culturalista asciende a la escalofriante cifra de 300.000 euros, encaminada al ascenso del juvenil a División de Honor. Algo se está haciendo mal. Felipe Llamazares quiere ponerse una venda en los ojos temporada tras temporada. No quiere ver la realidad. Se fía de un equipo de coordinadores y responsables de la base que no están dando el rendimiento que se espera de ellos. Los números y los logros cantan. Cada temporada se ficha a un entrenador con la nómina más elevada para dar el salto a esa categoría en la que la Peña y el Puente Castro han sido los últimos exponentes que han dado orgullo a León. La humildad de estos dos clubes, unida al trabajo sin sueldo, ha dado el premio del éxito. La Cultural, mientras tanto, camina con salarios y gastos escandalosos para un objetivo que va más allá del dinero. Felipe Llamazares busca la unidad del fútbol base leonés. Esa unión no se basa en todo para mí y migajas para el resto. No Felipe. La unidad de la cantera leonesa también se cimenta en ayudar a tu vecino cuando lo necesita. También tiene mucho que ver con que cuentes con los mejores. Y no con los que te doran la píldora para seguir en sus puestos. La Cultural logrará su objetivo cuando te quites la venda. Y así la cantera leonesa no rula.