PALOMA ARRANZ ‘OMA’ | CAMPEONA DEL MUNDO DE MUAY THAI

«El muay thai me lo ha dado todo, hasta un título del mundo»

Paloma Arranz ‘Oma’ lograba el sábado un hito en el muay thai al proclamarse campeona del mundo. DL

León

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Con 27 años Paloma Arranz ‘Oma’ ha logrado hacerse un sitio en el selecto palmarés de campeones del mundo de muay thai. En la cuna de este deporte la leonesa cumplía un sueño desde hace siete años rondaba en su cabeza cuando empezaba a practicarlo. Para ella el muay thai es algo que ha marcado su vida en este tiempo. Y también el que le ha hecho disfrutar del éxito.

—¿Qué supone para tí lograr algo que en una disciplina como el muay thai que en gran medida está dominada por los luchadores asiáticos?

—Es un sueño hecho realidad. Y además en Tailandia, la cuna del muay thai. He luchado y entrenado mucho para ello y tras siete años encuentro la recompensa. En cierto modo me veía con opciones. Eso sí, había que plasmarlo en la competición y así se dio. Para llegar lejos y lograr objetivos en este deporte además del aspecto físico también tienes que contar con el mental. No en vano he tenido que afrontar una semana intensa con combates y pesajes. Hay que controlar todo para que el esfuerzo que has hecho durante tiempo no se vaya al traste.

—¿Es tan dura la preparación previa para optar a estar con los mejores?

—Mucho. Ahora vivo desde hace unos cinco meses en Tailandia, sin duda la cuna del muay thai. Hasta que decidí trasladarme a este país residía en Inglaterra Allí ejercía como enfermera y cada cierto tiempo aprovechaba unos días para viajar a Tailandia y dedicar tres semanas a entrenar. Luego me volvía a Inglaterra a trabajar. Hasta que comprobé que lo mejor era quedarme en Tailandia. Y aquí estoy con mi novio aprendiendo y compitiendo. Para mí es como haber hecho realidad un sueño.

—¿Se puede vivir de ello?

—Si eres bueno y logras resultados sí. Eso sí, aún existe una brecha importante entre hombres y mujeres. Un luchador de muay thai puede llegar a percibir por una pelea entre 2.000 y 3.000 euros mientras que en el caso de las mujeres la cifra más alta, siempre que sea en el ámbito de la competición profesional, no pasa de los 1.000 euros. Y si nos vamos a los combates semiprofesionales la cifra es bastante menor.

—En el Mundial WMTF de Pattaya competiste por Chipre, ¿A qué se debió?

—Soy leonesa y cada vez que puedo regreso a mi tierra. Pero desde hace unos años resido en Inglaterra donde empecé a practicar este deporte. Por ese motivo no conocía mucho de la Federación ni a los luchadores. Sí en el caso de Chipre con los que he coincidido en algunos casos. Y se me presentó la ocasión de hacerlo con su bandera. Eso sí, soy española y prueba de ello es que ya se han puesto en contacto conmigo para que en los próximos campeonatos pueda representar a mi país.

—León está haciendo historia en el muay thai femenino con dos campeonas como Yohanna en su momento y ahora contigo.

—Para mí es un orgullo llevar el nombre de León a lugares tan relevantes dentro del deporte. De Yohanna he oído hablar y sé que es una gran campeona. Pero no he coincidido nunca con ella. En cierta medida porque luchamos en pesos diferentes. Llegar lejos en este deporte no es fácil, como ocurre con otros. Por eso que hablen de ti como una referente es algo maravilloso.

—Para subir a lo más alto del podio tuviste que superar a rivales bastante complicadas.

—Si quieres ser la mejor tienes que enfrentarte a las mejores y derrotarlas. En mi caso tuve como principales escollos a una luchadora francesa y a una española, precisamente gaditana que no había perdido hasta el momento. Y esta vez fue conmigo.

—El título de campeona del mundo, ¿es tu mayor logro?

—A nivel de relevancia internacional sí. Pero también estoy orgullosa de mi trayectoria. Llevo hasta el momento disputados una veintena de combates y sólo en cuatro he perdido.

—Hace cinco meses te trasladaste a Tailandia para aprender y vivir en primera persona una cultura que tiene al muay thai como un deporte que resume sus valores. ¿Cómo ha sido tu adaptación?

—Ya conocía al país porque cuando residía en Inglaterra viajaba bastante a este país para aprender y seguir mejorando en el muay thai. Por eso para mí no era desconocido. Aunque eso sí, una cosa es estar tres semanas cada tres meses y otra cosa vivir de continuo. No ha sido un cambio drástico porque además me acompaña mi novio, que también hace muay thai. Eso sí, apenas tenemos tiempo para conocer el país ya que buena parte del día lo destinamos a entrenar. Para mí una jornada normal, seis días a la semana, empieza a las seis de la mañana. Tengo entrenamiento dos veces al día. Por la mañana la preparación incluye ocho o diez kilómetros de carrera además del gimnasio. Y por la tarde, después de comer, toca entrenar de nuevo. Es bastante duro pero si te gusta el sacrificio es más llevadero. Para mí el muay thai es algo que forma parte de mi vida desde hace siete años y que supone no sólo entrenar y pelear, también una forma de entender las cosas y poder mejorar como persona.

—¿Te planteas poder enseñar todo lo que has aprendido algún día en León?

—León siempre está en mi corazón. Soy de allí y además allí vive mi familia. No lo descarto aunque a día de hoy mis retos están lejos, en este caso en Tailandia donde por el momento espero quedarme un tiempo. Ahora, a corto plazo, mis objetivos pasan por estar en perfectas condiciones para disputar dos combates que tengo ya cerrados. Apenas unas horas después de haber logrado el título ya estoy entrenando para lo que tengo que afrontar a corto y medio plazo.

—¿Como vas a celebrar con la familia este éxito?

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—Espero que para mayo. Tengo con ellos contacto a través del teléfono y el whatsapp. Pero en mayo viajaré a Madrid y espero hacerlo a León para disfrutarlo como se merece con ellos.