Éxito de altura y sobre dos ruedas
Andrés Turienzo ‘Piru’ alcanza tras 23 horas y 47 minutos el reto Everesting Challenge y se convierte en el segundo español en entrar en el Salón de la Fama El leonés ya tiene en su rutómetro los 8.848 metros.
Andrés Turienzo ‘Piru’ celebrando su éxito y en un momento de la ascensión a Laguna de los Peces. JOSE
Reto conseguido. Esas eran las primeras palabras que escuchaba Andrés Turienzo Piru a las 17h37 de ayer. Lo hacía de boca de sus amigos, los que encargados de la logística arroparon al ciclista leonés en su reto de entrar a formar parte en el selecto palmarés de la Everesting Challenge.
Subido a su bici de la que no se bajó durante 23 horas 47 minutos y dos segundos, Piru, todo un apasionado de la bicicleta con la que ha acumulado miles de kilómetros y un puñado de retos con éxito, se convertía ayer en el segundo español en entrar a formar parte del Salón de la Fama de una iniciativa de difusión mundial y que consiste en alcanzar una ascensión igual o superior a la altura del Everest en cuanto a desnivel acumulado, nada menos que 8.848 metros.
Desde diciembre Piru había diseñado un reto que se decidía a inicial el pasado martes a las 17h50. En principio estaba preparado para dos días más tarde pero la climatología le obligaba a adelantarlo. Por delante, nada menos que cerca de 221 kilómetros de subida y otros tantos de bajada entre el Lago de Sanabria y la Laguna de los Peces (la ascensión de 17 kilómetros tuvo que realizarla hasta en 13 ocasiones) para alcanzar esa cifra deseada. «Desde diciembre llevo preparándolo y después de casi un día exigente y casi extenuante puedo decir que esta sueño se ha hecho realidad», apuntaba un emocionado Piru para el que durante esas casi 24 horas sin bajarse de la bicicleta, sin poder dormir y con la climatología como invitada a veces molesta pasaron por su cabeza muchas cosas, pero al final la fuerza de voluntad primó sobre las dificultades. «Lo más duro fueron las diferencias de temperatura, a veces abismales. Por la noche llegué a padecer que el termómetro bajara hasta los cero grados y por el día llegar a los 30. El contraste fue bastante duro ya que en apenas cuatro horas pasé del frío a un calor intenso. Y eso el cuerpo lo nota», remarca este ciclista leonés que incluso pensó en dejarlo. «Fue en la ascensión número ocho. En ese momento pasé una crisis que incluso me hizo plantear tirar la toalla. Pero pensé que no podía hacerlo, por mí y por todos los que han confiado en que era capaz de lograrlo. Por suerte ese momento malo lo pude solventar para seguir hasta el final. Y doy gracias a que no dije basta».
Ayer, poco antes de las seis de la tarde cuando lograba llegar a la cima, ese esfuerzo que reflejaba en su cara se tornaba en satisfacción, en una alegría que compartió con los que lo acompañaron en este nuevo reto. Y con su inseparable bicicleta. Pie en alto en la cima de la Laguna de los Penes y con la bicicleta elevada sobre su cabeza, Piru celebraba su éxito, el poder entrar a formar parte del Salón de la Fama de la Everesting Challenge. Los datos quedaban reflejados en su libro de ruta. Nos sólo había alcanzado la cifra de 8.848 metros del Everest en cuanto a desnivel acumulado. Incluso la superaba. Con 10.609 calorías consumidas, 418,52 kilómetros totales completadnos a una media de 17,6 kilómetros hora Piru se convertía en un ‘Everesting’ por méritos propios.