FÚTBOL | segunda división b
Los técnicos Rubén Albés y Óscar Fernández, deseados
El entrenador del Celta B y el del Atlético de Madrid B son pretendidos por la Cultural para encabezar el plan de Aspire.
Rubén Albés, a la izquierda, en el banquillo del Reino de León. Óscar Fernández, a la derecha, también gusta a la Cultural. M. PÉREZ/EL GOL DE MADRID
El entrenador Rubén Albés Yáñez (Vigo, 1985) concluyó ayer su etapa con el Celta, tras mantener al filial celeste en Segunda División B. La juventud y proyección del técnico vigués no ha pasado desapercibida para la Cultural y Deportiva Leonesa. El club leonés hace tiempo que lo tiene en su agenda para que encabece su proyecto de regreso a Segunda División el curso que viene.
Albés comenzó su carrera como entrenador del Burjassot.? Después fue segundo de Benito Floro en Marruecos en el Wydad de Casablanca.? Más tarde recaló en el Novelda. En la temporada 2014/2015 dirigió al Eldense. Tras su estancia en Elda, fichó como entrenador del filial del Real Valladolid. Cuando la entidad pucelana decidió cesar en el primer equipo del Real Valladolid al entrenador Gaizka Garitano, en su lugar llegó Miguel Ángel Portugal y Rubén Albés pasó a ser el segundo entrenador del Real Valladolid. Hasta llegar al Celta de Vigo para entrenar al conjunto nodriza celeste de la mano del director de la cantera del club vigués, Carlos Hugo García Bayón, que ocupará el cargo de entrenador, abandona la dirección de la base del Celta para emprender un nuevo reto como un miembro del cuerpo técnico de Fran Escribá.
Óscar Fernández Romero (Valencia, 1974), por su parte, es otro de los entrenadores que la Cultural tiene en su agenda para encabezar el nuevo plan deportivo. Quedó fuera de la posibilidad de ascender a Segunda División, tras caer en la primera eliminatoria del play off de ascenso a la categoría de plata del fútbol español, al dejarle en la cuneta el Mirandés del leonés Claudio Medina (2-1).
Óscar Fernández llegó al Atlético de Madrid B en la temporada 2015/2016, que aterrizó en el club procedente de la Academia Aspire en Catar. Se pondría al frente del juvenil de División de Honor, temporada en la que jugó en el Área Deportiva de Puente Castro frente al conjunto leonés de la Peña. Ganó la liga, 65 años después, y también la Copa de Campeones, ante el Madrid. Dio el salto al filial con ese reto: devolverlo a Segunda B. Sigue en dicha categoría tras caer eliminado ayer en su intento de llevar al filial colchonero a Segunda División.