BALONMANO | LIGA ASOBAL
Ante la cuña de la misma madera
La visita del Nava supone el regreso de varios jugadores con pasado marista
El central Rodrigo Pérez jugará por primera vez contra el Abanca Ademar este viernes. SECUNDINO PÉREZ
El partido del viernes ante el Balonmano Nava no es un compromiso más para ninguno de los dos equipos. En el conjunto segoviano militan varios jugadores con pasado en el Abanca Ademar. Y su técnico, Dani Gordo, se formó como entrenador en León y ocupó igualmente el banquillo en Asobal, durante dos temporadas, complicadas, precisamente como sucesor de Manolo Cadenas.
Eran otros tiempos. La economía asfixiaba al club y el técnico de Valdevimbre tuvo que cambiar de aires ante la incertidumbre y la pérdida de potencial que afectaba al equipo leonés. Dani Gordo lidió entonces con una plantilla formada principalmente por jugadores de la casa y, aunque llegó a disputar competición europea, nunca contó con el respaldo integral de una directiva que contrató a Rafa Guijosa cuando el convenio con los acreedores ya estaba enderezado y el presupuesto permitía algo más de desahogo. Ahora regresará al Palacio como el principal artífice de un éxito mayúsculo con el Nava, al que ha llevado hasta la máxima categoría del balonmano español. Lo tiene además en la sexta plaza. Junto a él estará el preparador físico Raúl García.
En la plantilla también hay jugadores que otrora vistieron la camiseta del Abanca Ademar. Algunos como el portero Ernesto Sánchez y el lateral Edu Fernández no llegaron a debutar con el primer equipo, a pesar de que pasaron por la cantera.
También estuvo en León el veterano guardameta Yeray Lamariano. Incluso en dos etapas diferentes. En la segunda aterrizó en el Palacio de la mano de Dani Gordo, que aprovechó su experiencia para fortalecer una posición clave.
El último en salir del Abanca Ademar rumbo a Segovia ha sido el central Rodrigo Pérez Arce, hermano de Gonzalo, extremo del conjunto leonés. El mayor de la saga tomó el verano pasado una decisión difícil después de completar toda su formación en el club de su tierra, hasta consolidarse en el primer equipo. Quería tener más protagonismo y en el Nava se siente un jugador «importante». Dani Gordo le conoce perfectamente y tuvo claro cuando logró el ascenso que quería contar con el central. Para él tampoco será un encuentro normal. «Intentaré dejar las emociones en el vestuario, porque sino será difícil hacer un buen partido y poder ayudar al equipo, pero está claro que será un encuentro especial porque es la vuelta a casa y enfrente estará, por ejemplo, un hermano», reconoció.