Tomasuco obtiene el doblete en pesados y semipesados con un estilo arrolllador

ÁNGEL FRAGUAS | LEÓN
El de La Vecilla lucha a lo campeón. Estilo Barça y Madrid trasladado del fútbol a la lucha leonesa. No especula en su lucha, que no tiene ni trampa ni cartón. Va al máximo desde el primer segundo. Nunca echa el paso atrás. Siempre acelera a fondo. Hasta desarbolar a su rival. Así lo hizo en las categorías de pesados y semipesados. Tumbó a los adversarios que le salieron al paso. Parecía titularse la película protagonizada en el Palacio de Deportes de ‘Tomasuco el invencible’. Hasta que apareció la figura de Adrián Rodríguez. El de Villavente de la Sobarriba tomó el relevo de Moisés Vega, lesionado en el hombro, para pujar por el título de supercampeón, destinado al mejor luchador de todas las categorías. Además, actuó por ley como marca la normativa, al igual que Abel Isaí Cabero, que a la postre fue el supercampeón. Gloria para Valdearcos.