Diario de León

PRIMERA DIVISIÓN

El Real Madrid resuelve con solvencia la apertura de la Liga

El Real Madrid resolvió con alguna duda al principio y con autoridad y brillo en muchas fases del encuentro el arranque liguero ante el Espanyol. Ronaldo observó desde el palco el cariño de la afición a Morientes.

El brasileño Ronaldo presenció desde el palco el partido de su nuevo equipo

El brasileño Ronaldo presenció desde el palco el partido de su nuevo equipo

Publicado por
José Antonio Pascual - MADRID.
León

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No lo pasó bien el cuadro «merengue» cuando estuvo frío, pero el Espanyol malogró la concesión madridista y estuvo a punto de pagarlo con una auténtica goleada. Pese a las numerosas bajas, el conjunto catalán siguió el patrón clásico de Juande Ramos, con mucho orden, disciplina táctica y trabajo, y ni siquiera la temprana lesión del joven Albert Crusat modificó un ápice el dispositivo. El triángulo formado por Raúl Tamudo y los argentinos Martín Posse -relevó al canterano- y Maxi Rodríguez fue una pesadilla para un Real Madrid aletargado, tanto que el Espanyol tuvo varias opciones para dar un disgusto a la afición madridista. Ronaldo comprobó que sus nuevos compañeros, aún cansados y sin ritmo, son capaces de cualquier cosa en cualquier momento aunque estén a merced de su rival y de sacar oro de donde prácticamente no hay nada. Luis Figo es la estrella blanca en mejor momento y volvió loco a un Iván Amaya recolocado a la banda izquierda, Zinedine Zidane volvió a dar muestras de destellos, Roberto Carlos de su recorrido y ambición ofensiva y Raúl González puso lucha, pero nulo acierto. No obstante, y aunque el cuadro espanyolista dio la cara siempre, su falta de acierto la pagó muy cara, como ocurre tantas veces en este estadio, donde el Real Madrid acaba haciendo imponer su pegada y su enorme potencial. En esta ocasión, el desequilibrio llegó en un saque de esquina que botó Figo y remató, casi con la coronilla y en pleno escorzo, Iván Helguera, muy bien también en sus tareas de central. Era el peso del grande y el castigo inmerecido para el modesto. El argentino Esteban Cambiasso es un gran descubrimiento para Del Bosque. Crece por momentos en el terreno de juego y no sólo «rebaña» junto a Claude Makelele, sino que es atrevido en ataque y dispone de mucha calidad. En suma, un «obrero» de lujo que supone otra alternativa ofensiva para un conjunto que cuando coge la onda, ayer bajo su empuje y batuta, en esas intermitencias de brillo, es casi una apisonadora, como en algunas fases del segundo periodo, en las que tuvo tres ocasiones clamorosas para sentenciar el choque. Juande Ramos tuvo que recomponer líneas y buscó aire fresco con Alex y Xavi Roca porque el Real Madrid comenzó a divertirse y divertir, pero no pudo rematar ni siquiera cuando Sergio Sánchez, tras fallar un despeje, dejó la portería a merced de Cambiasso, pero el argentino malogró su disparo. Faltaba un 9, y el jugador que porta ese número, el controvertido Fernando Morientes, estaba en la banda calentando, viendo el festival de sus compañeros, quienes vieron cómo a los 77 minutos Roger García enganchaba un disparo lejano que, para fortuna de un batido Iker Casillas, se estrellaba en el larguero y demostraba que el partido aún estaba vivo. El público no lo dudó. Ovacionó al delantero internacional español desde el principio y cuando pisó el césped en lugar de Guti, de manera atronadora. El «Moro» no tuvo tiempo para más, pero su equipo aseguró los tres puntos con tranquilidad, cuando McManaman culminó una escapada en solitario.

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