VOLEIBOL
España debutó en el Mundial con derrota
España dejó sólo una pequeña muestra de su potencial en el debut en el Mundial 2002, ante Yugoslavia (1-3), una selección cuya única obsesión en este torneo es la de conseguir el título, único galardón que le falta en su exquisito palmarés. Vukuvic tuvo un estreno tranquilo como máximo responsable técnico de los actuales campeones olímpicos y europeos. Sus jugadores cumplieron de sobra con el guión previsto. El opuesto Miljkovic, uno de los mejores del mundo, con sus ataques y bloqueos; Nikola Gbric distribuyendo con maestría los balones; y Mester y Geric, infranqueables en bloqueo. Los diez primeros minutos de partido fueron de estudio mutuo (5-7, 15-16) y con dos adversarios a la expectativa. Yugoslavia pronto se percató de que iba a toparse con una victoria más fácil de lo prevista. El equipo español, con una serenidad impropia del debut, flaqueaba en recepción y, sobre todo, su estática defensa le impedía alcanzar bolas fáciles. Yugoslavia no perdonó (15-18, 16-20, 18-22 y 18-25).