Balonmano | De la Copa a la Liga
Otra semana para «sobrevivir»
El Ademar se mide a Wisla, Puente Genil y Medvedi en apenas cinco días con el equipo tocado físicamente Cadenas, preocupado por un calendario «inasumible»
Cadenas está «preocupado» por la saturación de partidos. M. PÉREZ
Saturados y cada vez más al límite en lo físico. Así se encuentran los jugadores del Abanca Ademar después de la maratón de partidos que llevan en sus piernas esta temporada. Una locura de calendario agravado por la pandemia que ha convertido el hecho extraordinario de jugar tres partidos por semana en el pan nuestro de cada día de los leoneses. Y para muestra un botón. Despedirán febrero midiendo de nuevo fuerzas con el Wisla Plock (mañana), el jueves contra Puente Genil en Liga para cerrar ciclo el sábado ante el Medvedi ruso. Todo ello con una plantilla corta, en la que hay incluso lesionados —o tocados— como Khalifa que no pueden permitirse el lujo de recuperarse al cien por cien ante la falta de efectivos.
Manolo Cadenas no está nada contento con la situación. Lo vio venir a principio de temporada —cuando fue de los primeros en reclamar sin éxito una Liga Asobal de dos grupos con menos jornadas— y con el paso de los meses ve como de aquellos barros llegan ahora unos lodos que han alejado a los suyos del objetivo en el campeonato nacional; reconquistar el subcampeonato. Y no es de poner excusas el de Valdevimbre, siempre autocrítico en lo deportivo, pero razón con la queja no le falta. El de Valdevimbre expresó ayer su «enorme preocupación» por lo que considera una «inasumible» saturación de compromisos en un calendario cargado de encuentros que le obligan, según señaló a efe, a «tan solo sobrevivir» más allá de los resultados.
Sin tiempo para nada
Y no es solo el hecho de jugar tantos compromisos como también —y por ende— el poco tiempo que les queda para recuperarse y entrenar en condiciones con tanto viaje de por medio. El técnico leonés insistió en los condicionantes que están obligando al conjunto ademarista a disputar dos y tres encuentros por semana «con viajes interminables, que no permiten el descanso ni la preparación mínima exigible para un partido». Una situación límite que tristemente se extenderá más allá de este mes con nuevas semanas de tres compromisos.