Diario de León

BALONMANO | COPA ASOBAL

El Barcelona gana la Copa Asobal ante un Ademar exhausto (21-39)

El conjunto leonés se vio desbordado de principio a fin tras el cansancio acumulado durante la semana

El club blaugrana dominó a placer de principio a fin y suma una nueva Copa Asobal a su dilatado palmarés. DL

El club blaugrana dominó a placer de principio a fin y suma una nueva Copa Asobal a su dilatado palmarés. DL

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Si la semifinal frente a Granollers fue un soplo de aire fresco para el Abanca Ademar, que ponía el broche de oro a una semana para ahuyentar fantasmas y aplacar crisis, lo de verse las caras con el Barcelona (21-39) en una final es desesperante y desmotivador para cualquiera y más cuando medio equipo está tocado y el otro exhausto por el esfuerzo. Pero el premio ya estaba en la vitrina de un conjunto leonés cuya guerra de verdad prosigue el próximo fin de semana en Benidorm. El club blaugrana dominó a placer de principio a fin y suma una nueva Copa Asobal a su dilatado palmarés. Mientras exista este abismo entre los catalanes y el resto de mortales el balonmano español continuará desangrándose por más apellido ‘profesional’ que se ponga.

Cuestión aparte será entender —si es que alguien lo explica— quién decide colocar la Copa Asobal justo la misma semana en que la mayoría de equipos se jugaban la piel para estar en la final a ocho de la Copa del Rey. No han sido pocos los profesionales que se han quejado del «maltrato» que sufren por este calendario. Antonio García —Granollers— lo dijo alto y claro el pasado sábado. Lo mismo que Juan Castro, capitán del Ademar, ayer en sala de prensa. «Se mira poco por la salud de los jugadores». Más directo fue Manolo Cadenas, quien deslizó que solo al Barça le venía bien que se situase la competición en esta fecha. «Ellos ni disputaron partido entre semana ni tampoco lo harán la que viene en Champions». El técnico marista se mordió la lengua para evitar males mayores. 

Un partido sin historia

Los de Ortega eran tan superiores, ayudados por un Ademar apático, que ya a los ocho minutos Cadenas había agotado sus dos tiempos muertos. Entre Fábregas, Mem y Solé hicieron trizas a una defensa sobrepasada (3-11, minuto 11). Se quejaban los equipos el sábado de lo apretado del calendario, pero sabían de sobra lo que les esperaba desde el inicio de temporada y entonces nadie alzó la voz.

Todo sonaba a marrón de los gordos y a un mal trago que debía tomarse por respeto a la afición leonesa, que no quiso dejar sólo a su equipo. De diez ayer el Palacio una vez más demostrando que sabe estar a la altura. Ver al Barcelona mover el balón resulta todo un ejercicio de concentración porque la velocidad que imprimen a sus acciones ofensivas es claramente de otra categoría. Tan superiores se vieron que, sin ánimo de faltar al respeto al Ademar, decidieron bajar una marcha a los 20 minutos. El problema es que bajo palos estaba un Gonzalo Pérez de Vargas —a la postre MVP de la final copera— iluminado por los dioses como siempre, aunque no es menos cierto afirmar que la mayoría de lanzamientos de los ademaristas resultaron bastante inofensivos.

Saeid estuvo acertado

Visto el panorama (7-16) Cadenas optó por tomarse el partido como un entrenamiento de alto nivel, una máster class avanzada en la que por probar probó hasta el ataque con siete jugadores. Ortega, por su parte, puso en la pista a su segunda unidad por aquello de contentar a todos. Richardson hace las veces de Mem sin desmerecer lo más mínimo. Solo Saeid estuvo a la altura en un primer periodo que acabó 10-21, aunque sin las paradas del guardameta ademarista la cosa habría sido mucho más escandalosa.

Salió algo más entonado Ademar tras el descanso, con Juan Castro tirando de orgullo y un voluntarioso Zanas Virbauskas, que suma minutos de rodaje tras superar su lesión. El que no anduvo acertado con el tiro fue David Fernández, que continúa sin encontrar la frescura de la primera parte de la temporada (17-29, minuto 40).

No consideró oportuno el entrenador del Valdevimbre darle mayor descanso a los primeros espadas y minutos a los menos habituales dejando claro que confía poco en ellos. «No están preparados para rendir en este tipo de partidos», diría después ante los medios. El Barcelona defendió como si el título estuviera en peligro. Para ellos la Asobal es su particular banco de pruebas para lo que en realidad les ocupa; la Champions.

¿Y la plaza europea?

Nada más se pudo hacer y poco se le puede reprochar a los leoneses, que aguantaron el chaparrón con dignidad y entereza. Lo mismo que los aficionados. Concluye un fin de semana de gran balonmano que, eso sí, plantea la duda de para qué sirve una Copa Asobal donde siempre vence el mismo y ni siquiera tiene el aliciente de otorgar una plaza europea como sí hace la Copa del Rey. Otro absurdo más sin respuesta. El cuadro leonés tratará de reponerse al enorme esfuerzo realizado estos días para centrarse en la Liga y en el objetivo único de alcanzar Europa. 

Cadenas no entiende este calendario agotador

«El equipo que perdiese entre Granollers y Ademar debería haber jugado la final contra el Barça como castigo», dijo irónico Cadenas tras la final. «Fue muy duro perder de esta forma, tenemos muchos lesionados. Fue un día duro y para nada. Lo que más siento es la gente que se lesiona como le ocurrió a Adriá y Antonio García». El entrenador leonés valoró el hecho de vencer a Granollers en semifinales pero perder así una final es duro. Al Barcelona le venía muy bien jugar en estas fechas porque no jugaban entre semana», se quejó. 

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