Sin dominio en las áreas
Partido que estadísticamente volvió a ganar la Cultural, incluso por goleada en cuanto a finalizaciones: 24 por 6 del rival. Pero entre deficiencias técnicas en la ejecución y las intervenciones de Varo, tanta finalización sólo sirvió para materializar un gol. Y ello añadido a la falta de contundencia atrás se traduce en que cada vez se le hace más difícil al equipo leonés sumar de tres en tres.
El partido tuvo una primera mitad carente de ritmo y continuidad en el juego por parte de ambos equipos, donde el Linense manejó el balón con posesiones amplias horizontalmente, pero sin apenas profundidad. El equipo local, por su parte, pareció estar cómodo con el manejo del balón por parte de su rival. La presión alta de los de casa no fue ni la sombra de lo que se ha visto en otros partidos. Ayer, con el bloque muy junto y más retrasado que en otros partidos. Quizás fruto de plantear el partido desde el punto de vista de darle más importancia a no conceder ocasiones al rival que de intentar imponer tus virtudes de presión alta y transiciones rápidas, aunque ello conlleve dejar la parte de atrás un poco desguarnecida. En lo que mejor estuvo la Cultural en la primera parte fue en finalizar la mayor parte de sus situaciones ofensivas, con lo que no quedó expuesta en ningún momento a contraataques por parte del Linense.
La segunda mitad, ritmo lento y conformista por ambos equipos, hasta el minuto 60 donde la entrada de Muguruza en la posición de extremo derecho y de Néstor, minutos después en la banda izquierda, conllevó los mejores minutos para los del Reino, que anotaron el gol por medio de Obolskii. Los diez siguientes minutos al gol fueron de dominio total y absoluto del equipo local, que hacía presagiar que no tardaría en ampliar el marcador. Ocasiones de Obolskii y Trigueros, continuas llegadas... Pero otra vez la falta de contundencia volvió a penalizar a la Cultural con el gol de Fekir en el minuto 81, originado tras un saque de banda a favor de los de casa mal ejecutado por Castañeda y una sucesión de errores encadenados. Ello conduce al equipo a un final de Liga demasiado peligroso para las expectativas iniciales.