El duodécimo entrenador de la Cultural desde que Felipe Llamazares tomó el timón
La Cultural ha tenido la gran ocasión de su siglo de vida para progresar. Después de estar al borde de la desaparición tras el descenso administrativo a Tercera División por impagos en 2011 y de nuevo situarse en el abismo tras el ascenso conquistado en San Gregorio el 30 de junio de 2013 tras batir al Universidad de Oviedo con un gol de David Álvarez en la prórroga (1-2), cuando no había dinero para subir después de conseguirlo en el campo, la Academia Aspire le dio el oxígeno que necesitaba para progresar como entidad deportiva tanto en el aspecto deportivo como en el económico con la compra de la sociedad futbolística en diciembre de 2015. Un proyecto serio, en el que está involucrado el gobierno de Catar.
El continuo cambio de entrenadores desde que Felipe Llamazares tomó el timón del club leonés, justo un par de años antes de que Aspire decidiera aceptar entrar en la Cultural como propiedad (aunque con la negociación mucho antes encima de la mesa y que era conocida por el actual director general), pasaron como técnicos coincidiendo con la presencia de Llamazares como máximo responsable de su contratación, Luis Cembranos, Javier Cabello, Juan Ferrando, Rubén de la Barrera, Víctor Cea, José Aira (en dos ocasiones seguidas tras ser destituido primero y contratado de nuevo un mes después), David Cabello, Íñigo Idiakez, Ramón González, Curro Torres, Edu Docampo y el actual procedente del filial Júpiter Leonés, Israel Martínez, expresa que la confección de un proyecto definido y consolidarlo con un técnico referencia nunca ha existido. Tampoco en construir plantillas con la continuidad que necesitan para dar solidez a un equipo referencia. Tras 7 años, 148 fichajes, 12 entrenadores y 12 millones de euros malgastados, la Cultural sólo desea continuar militando en la categoría en la que ahora mismo milita, la Primera Federación. Mientras, Felipe Llamazares sigue rezando.