«Bahamontes era un espectáculo»
El fallecimiento de la leyenda del ciclismo a los 95 años de edad es recordado por el leonés Enrique Sahagún, que lo tuvo como director deportivo en La Casera, como «un hombre que defendió a este deporte»

Federico Martín Bahamontes junto a los ciclistas de ‘La Casera’. DL
«Federico Martín Bahamontes dio la cara por el ciclismo, era un espectáculo y siempre nos defendió a todos contra viento y marea. Una persona recta, rígida y que se hacía respetar», así lo define el exciclista profesional leonés Enrique Sahagún, que lo tuvo como director deportivo en las filas del histórico equipo de ‘La Casera’. «El ‘Águila de Toledo’ falleció a los 95 años de edad. Será recordado, además de por su faceta escaladora, como el primer español que inscribió su nombre como ganador del Tour de Francia, en 1959.
El leonés Enrique Sahagún, que compartió infinidad de vivencias con la leyenda del ciclismo español durante veinte años recibiendo sus órdenes en el equipo ciclista de ‘La Casera’, lo define así: «Federico era un gran hombre. Admirado por todos los ciclistas. Apoyaba y ayudaba a todos los que conformábamos el equipo. Era una persona muy recta, pero siempre compañero».
Enrique Sahagún recuerda en el plano deportivo una prueba ciclista en la que compitió junto a Federico Martín Bahamontes: «Sucedió en una carrera en Venta de Baños, en la que corrí junto a él. Federico ya era mayor, el último año de su carrera como profesional. Me acuerdo que cogí la escapada buena y llegué en el grupo cabecero por delante de este genio del ciclismo».
«Me llevó como director deportivo de ‘La Casera’ a las mejores carreras y ‘Clásicas’ de ciclismo. Siempre le estaré muy agradecido por su comportamiento conmigo. Preferí estar con Bahamontes a aceptar algunas de las propuestas que tuve para fichar por otros equipos, incluido uno italiano que se interesó por mí», relata el exciclista leonés Enrique Sahagún, padre de la destacada ciclista leonesa Eva Sahagún.
Bahamontes residía en un pequeño pueblo de Valladolid desde el inicio de la pandemia (marzo 2020), como medida de prevención desde que el Gobierno decretó el primer confinamiento de la población a causa del coronavirus.
Eligió para ello un pequeño alojamiento rural en Villanueva de San Mancio, un pueblo de menos de un centenar de habitantes situado junto al Canal de Castilla, cerca de Medina de Rioseco donde se abastecía, y a unos cincuenta kilómetros de la capital vallisoletana.
El propio Enrique Sahagún afirma que se trata de «una persona defensora de sus compañeros y siempre estuvo al lado del ciclismo hasta en esos momentos en los que el dopaje hizo mucho daño a este deporte que Bahamontes amo siempre».
Otro de los hechos que dicen a las claras de Bahamontes lo que fue para los compañeros lo explica Enrique Sahagún: «Yo tuve que dejar el ciclismo por una lesión en las rodillas. Bahamontes me llevó a los mejores médicos y recuperadores del mundo, que estaban en Italia y Suiza. Se preocupó por mí siempre. Al final me vi obligado a dejar el ciclismo porque me quedaba sin líquido en las rodillas. Fue un hombre muy bueno con todos. Descanse en paz».