«El objetivo siempre fue el oro»
El ademarista Álvaro Pérez se muestra «feliz» tras conquistar el Mundial con los Hispanos juveniles «La felicitación que más me ilusionó fue la de David Barrufet»

El jugador del Ademar Álvaro Pérez regresa «feliz» a León tras conquistar el Mundial juvenil. RFEBM
«No lo asimilio aún, estoy muy satisfecho del trabajo hecho no solo en el campeonato sino durante todo el verano», señala a este periódico Álvaro Pérez, guardameta del Abanca Ademar que este pasado domingo se proclamó campeón del mundo con los Hispanos juveniles tras derrotar a Dinamarca 28-23 en la final. Un título que empezó a gestarse hace un año en el Europeo —«creo que eso nos dio la experiencia necesaria para afrontar la final»— y que demuestra una vez más el potencial del balonmano español cuando se trata de vestirse la elástica de la selección. «Nos llegó la oportunidad y no la desaprovechamos», insiste el joven guardameta de 18 años, pieza clave en la consecución del título y presente en el siete ideal del campeonato.
Pérez confiesa que desde un principio el reto de España fue pelear por el oro. «Era el objetivo sí, pero sabíamos que no resultaría sencillo». El camino hacia la final frente a los daneses fue casi inmaculado, pero ese último encuentro se pudo complicar por momentos. «No nos vimos ganadores en ningún momento porque ellos tenían un equipazo». «El éxito es un premio al trabajo de todos y a formar un gran grupo, aunque es indiscutible que hay individualidades que desequilibran, pero el gran valor de esta selección es el bloque y el gran ambiente que reina en el vestuario», asegura.
Confiesa que la felicitación que más ilusión le ha hecho «es la de David Barrufet», uno de sus ídolos y padre de su compañero de selección Ian Barrufet, que debutaba con el Barcelona precisamente en León la pasada temporada en la Copa Asobal que se celebró en el Palacio de Deportes.
Su llegada al Ademar
El nuevo portero del Abanca Ademar se sumará a los entrenamientos del conjunto que entrena Dani Gordo el próximo lunes. Sabe que su rol dentro del primer equipo será, en principio, residual, aunque «no dejaré pasar la oportunidad en el momento en que me llegue». Por ahora la idea es que juegue en el filial y suba al primer equipo siempre que el técnico vallisoletano así lo considere oportuno.
Pérez, que se fija como ejemplo a seguir en la portería al mítico Arpad Sterbik, cree que su principal margen de mejora se encuentra en «el apartado físico», agradeciendo la labor técnica desarrollada en la selección juvenil por el exguardameta ademarista Jorge Martínez «que ayuda mucho a corregir errores», apunta.
Ahora disfrutará de unos días de descanso con la satisfacción de haberse colgado la medalla de oro en el Campeonato del Mundo de categoría sub 19.