La reina Letizia y la infanta Sofía, con las campeonas
Ambas bailaron, cantaron y botaron con naturalidad junto a las jugadoras españolas en plena celebración del título mundial

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Antes de que el césped dictase sentencia también a favor de las heroínas españolas, en cuanto a protocolo España también se impuso a Inglaterra, en este caso por goleada, antes, durante y después del inolvidable duelo del estadio Accor de Sídney, sede de la gran final del Mundial femenino conquistado por La Roja en una gesta sin precedentes.
La reina Letizia y la infanta Sofía fueron grandes protagonistas de la fiesta española y disfrutaron con gran naturalidad bailando, cantando y botando como si fueran unas jugadoras más. Captaron los focos desde su presencia en el palco de honor hasta su puesta en escena en el podio de las campeonas, donde la Reina ya levantó en un momento dado el trofeo de campeonas universales.
FELICITACIÓN A TODAS
Fueron abrazando una a una a las internacionales y al staff técnico, junto al presidente de la Fifa, Ganni Infantino, y el presidente de la Federación Española, Luis Rubiales, que hizo entrega a la Reina de una camiseta de España con el número ‘12’ y a la Infanta otra con el ‘10’. Letizia y Sofía, que no dejó ni un momento su bandera de España, quisieron viajar hasta la ciudad australiana que albergó los Juegos de 2000 para alentar como merecía la ocasión a la selección española y vivir ‘in situ’ un momento único, inolvidable.
En cambio, las futbolistas inglesas no contaron con la presencia de ningún miembro de la familia real británica, toda vez que el príncipe de Gales rompió la costumbre de apoyar a sus deportistas en las competiciones cumbre.
La Reina, vestida con americana roja, y la infanta Sofía, con bufanda, igualmente roja, se pronunciaron ya antes de comenzar la histórica cita para el fútbol femenino español. «Es una alegría y es emocionante estar aquí para animar y acompañar a las jugadoras», dijo Letizia. «De nuestro lado está nuestra capacidad para superar obstáculos, el trabajo, el esfuerzo, las ganas de ganar y espero que la suerte nos acompañe, pero con independencia del resultado ellas ya son unas campeonas», anticipó. Por su parte, la infanta Sofía, gran aficionada y jugadora también de fútbol, comentó: «Estoy esperando que empiece el partido y, sobre todo, ir después al vestuario para felicitarlas pase lo que pase». Y lo que pasó fue que se bañaron en oro.
Letizia y su hija menor viajaron a Australia el viernes, acompañadas por el ministro de Cultura y Deportes en funciones, Iceta. Tras escalas en Abu Dabi y Singapur, el avión oficial aterrizó en Sídney el sábado por la noche. Ayer, tras asistir al partido, la Reina y su hija emprenderían viaje de regreso.