El Ademar se desangra en defensa
El Abanca Ademar no estuvo mal en ataque aunque los goles de Rodrigo Pérez Arce, Milosavljevic o Juan Castro no bastaron para ganar al BM Nava en Astorga. J. NOTARIO
A la tercera tampoco fue la vencida para el Abanca Ademar. Bien es cierto que los leoneses siguen sin perder en este tramo inicial de la Liga, pero también lo es que la victoria le sigue siendo esquiva. Y frente al BM Nava en su segundo partido como local en el prestado Pabellón de Astorga, los de Dani Gordo volvieron a irse a vestuarios con sólo un punto que llevarse a su zurrón (34-34).
Y eso que el partido parecía empezar de la mejor forma. Con un solvente Saeid bajo palos y la eficacia en ataque. Apenas unos segundos después de que los leoneses movieran el balón desde el centro del campo iba a llegar el 1-0 obra de Wasiak. Y después el 2-0 esta vez con la firma de Milosaljevic. En apenas minuto y medio el marcador ya reflejaba un 2-0. Y una dinámica que parecía atisbar una tarde plácida en la pista maragata. Ni el gol de Vila ensombrecía un panorama que se ponía con todos los parabienes del lado local. A los cinco minutos con el tanto de Wasiak el Abanca Ademar se colocaba con 5-1 que obligaba al técnico del Nava a solicitar tiempo muerto.
La respuesta era el 6-1 anotado por Darío Sanz que suponía la máxima renta del Abanca Ademar. La misma que igualaba con el 7-2.
Pero ahí la locomotora leonesa parecía reducir su velocidad. Saeid ya no era tan solvente como en los minutos anteriores y la defensa tampoco cerraba espacios para que el Nava, con las armas que tenía, en especial con Prokob, Moyano y Smatenka, no sólo frenara la sangría en su contra de los primeros diez minutos sino que empezara a sacar la cabeza. Primero con un ex como Patotski atajando varias acciones de gol de los ademaristas y luego mejorando en su eficacia. En el ecuador de esta primera parte el 9-8 lo decía todo. E incluso el empate a nueve, el segundo de los visitantes tras el 0-0 inicial.
Dani Gordo no estaba viendo las cosas claras y solicitaba tiempo muerto. Por delante 15 minutos para evitar males mayores. Y a pesar de que el Nava con Moyano y Prokob intentaba hacer daño la mano de Rodrigo Pérez arce empezaba a calentarse para devolver cierta tranquilidad a los leoneses.
Con 14-11 a falta de diez minutos para el descanso una pérdida en el ataque local posibilitaba que Stemenka acortara distancias .
El Abanca Ademar se movía por ese entonces con rentas a su favor entre los dos y tres goles. Con tres afrontó los dos últimos minutos previos al intermedio. Compases que no le sentaron bien a al Abanca Ademar. Primero con un tanto de Prokob, luego con el fallo desde los siete metros de Rodrigo Pérez Arce y posteriormente con otro gol de Prokob que ponía un ajustado 18-17.
La segunda parte comenzaba con un gol visitante que situaba el pulso en tablas (18-18). Y ahí empezaba un correcalles con intercambio de golpes en forma de goles. Con seis minutos disputados de esta fase el Nava se ponía por vez primera por delante en el marcador merced al 20-21 tras un parcial de 0-2 que anotaba Carró.
Rodrigo Pérez seguía mostrándose como el recurso más efectivo en el ataque de los de Dani Gordo aunque no bastaba.
Bien es cierto que el Nava tampoco era un ogro, pero sí un equipo lo suficientemente respondón para mantener el ritmo. Con el 24-23 y superados los diez minutos de esta parte hasta Kilian Ramírez, que estaba cumpliendo bien bajo palos, se daba el gusto hasta de anotar desde su portería para poner el 25-23.
Pero lejos de espantar los nubarrones, el panorama seguía ofreciendo incertidumbre. El Abanca Ademar ya no andaba tan fresco como en la primera parte. Las bajas, hasta seis, impedían que el banquillo diera más opciones y ahí el BM Nava iba a sacar provecho.
Con el marcador en su contra pero con márgenes estrechos nunca dejó de creer. Y eso lo llevó a firmar un parcial de 2-5 para pasar del 27-26 a un preocupante 29-31. Menos mal que quedaba tiempo para remediarlo. Algo más de cinco minutos.
Y parecía que iba a ser así con el 5-1 que lograba acumular para remontar el vuelo y adquirir una ventaja de dos goles con el 34-32. Por delante poco más de minuto y medio. Tal vez escaso pero esta vez no lo fue así para su rival que tras el tanto de Moyano que suponía el 34-33 veía como Milosaljevic erraba un lanzamiento. Restaban 17 segundos y el Nava pedía tiempo muerto. Su acción ensayada a falta de tres segundos daba como premio el empate. Para desconsuelo leonés que ya saboreaba su primera victoria del curso. Un objetivo que tendrá que esperar.