Verstappen no tiene límites
El piloto neerlandés se impone en Losail un día después de sellar su tercer titulo mundial Sainz no pudo salir a la carrera

Verstappen celebra su triunfo en el Gran Premio de Catar. HAIDER
Un fin de semana extraño como el vivido en el GP de Catar solo tuvo de común al ganador de casi siempre. Max Verstappen estrenó su recién conseguida condición de tricampeón del mundo logrando su 14ª victoria de la temporada con una autoridad letal y en la que esquivó todos los problemas y condicionantes que tuvo la carrera. El primero fue impuesto por la FIA, que tras ver los problemas de altísima degradación que tenían los neumáticos Pirelli (que, una vez más, se librará de ser afeada) en Losail, ordenó que los equipos no pudieran dar más de 18 vueltas con los mismos juegos de gomas. Esto, a efectos prácticos, obligó a los pilotos a hacer un mínimo de tres paradas en boxes.
El que no tuvo que hacer ninguna, porque ni siquiera tomó la salida, fue Carlos Sainz. El madrileño se encontró en su SF23 con un ‘gremlin’, uno de esos fallos mecánicos inexplicables, cuando estaban preparándolo para tomar la vuelta de formación. Oficialmente fue un problema en la bomba de combustible lo que le obligó a ver la carrera desde el box vestido de calle. No fue el día de los españoles, ya que Fernando Alonso se encontró pronto peleando por el podio. pero acabó muy lejos. Se puede culpar a los neumáticos, en este caso, porque tuvo una inoportuna salida de pista que lastró todas sus opciones de luchar por la zona noble de la clasificación.
La carrera que se disputó en el circuito de Losail finalizó con Verstappen en lo más alto y los McLaren flanqueándole en el podio. Piastri culminó su enorme fin de semana con un segundo puesto que sabe a diamante, por delante de Lando Norris.