Fútbol | Primera Federación
La SD Ponferradina se da un baño de autoconfianza frente al Amorebieta (5-2)

La Deportiva sumó un merecido y sobresaliente triunfo frente al Amorebieta.
Por fin la Deportiva se dio una alegría. El equipo blanquiazul pasó del día a la noche y de la noche al día en un mismo encuentro y acabó venciendo 5-2, con holgura y con contundencia. En una tarde que volvió a torcerse tras empezar bien, el equipo se levantó cuando menos parecía que podía hacerlo. Javi Rey, que se llevó varias pitadas durante el partido, acertó con los cambios, cambios valientes que cambiaron las cosas.
Los dos equipos jugaron con el mismo sistema, el 5-4-1. Javi Rey repitió la alineación de la semana pasada y Natxo González sólo introdujo la novedad de Aly Coulibaly.
Aunque el partido empezó con el control de balón del Amorebieta, la Deportiva se mantuvo durante media hora férrea atrás, sin conceder nada. Y después de dos remates de un combativo Álvaro Bustos, el cuadro berciano se adelantaba en el marcador en el minuto 10 gracias a un centro cerrado de Carrique que remataba de cabeza a bocajarro Álex Costa. El viento iba a favor, al menos el del marcador.
El tanto hizo que la Deportiva pasase a dominar y a jugar cómoda. Álvaro Bustos pidió un penalti por una caída en el área tras un regate y Andoni López empalmó fuera un córner lanzado por Álex Mula a la frontal del área que no llegó a toca el suelo. Un tiro flojo de Álex Costa fue lo último que hizo la Deportiva en ataque antes de que los nubarrones se cerniesen sobre el estadio.
Un partido que estaba siendo tremendamente plácido cambió de repente a partir de la media hora. La Deportiva estaba cómoda, quizá demasiado, porque el rival apenas llegaba al área. Y en cuanto el rival hizo un poquito, volvieron todas las dudas. En e minuto 32 un pase por el centro a la espalda de la defensa de Aly Coulibaly dejó a Íñigo Muñoz mano a mano con Prieto, salvando éste. Sin embargo, la jugada continuó, le cayó el balón a Carbonell y su tiro raso y cruzado entró en la meta deportivista, sorprendiendo a todos y sin que nadie le encimase. A partir de ahí, nervios, inseguridad, fallos… Lancho, que había regalado una tarjeta, vio cómo Íñigo Muñoz hacía ante él lo que quería. Hervías realizó una pared con éste entre tres jugadores y fusiló a Prieto sólo cinco minutos después, lo que provocó una importante pitada al equipo e incluso aplausos al rival.
La recta final del primer acto fue un caos blanquiazul e incluso pudo llegar el 1-3.
En el minuto 40 una nueva acción en la que el Amorebieta desbordó en las inmediaciones del área acabó con un remate en semifallo de Carbonell a las manos de Prieto.
Se llegaba así al descanso y la pitada crecía, especialmente para Javi Rey. Mientras, en la banda ya llevaban calentando un rato Borja Valle, Yeray, Álvaro Ramón y Ger Nóvoa.
El técnico deportivista introdujo tres variaciones para encarar los segundos 45 minutos. Yeray, Ger Nóvoa y Álvaro Ramón entraron por Doué, Lancho y Andoni López. El equipo pasó a jugar con un 4-2-3-1 con Yeray de mediapunta y Markel Lozano de mediocentro. Pero en la primera acción de contragolpe, cuando aún no se había cumplido el primer minuto, Íñigo Muñoz se fue por la derecha y su centro raso no pudo rematarlo un Selma que llegaba solo por el centro. Y más allá de tener un poco más el esférico, la Deportiva se siguió mostrando falta de circulación e ideas, con muchos fallos en las entregas y demasiadas pérdidas.
En el minuto 57 Carrique recibía solo un pase cruzado en el área para quedarse solo ante el portero y en vez de dar el pase de la muerte a cualquiera de los dos compañeros que tenía solos para empujar, disparaba y sacaba el portero con la cara. Pero en la siguiente acción de ataque el equipo blanquiazul encontró el camino del gol. Un centro pasado de Álvaro Ramón al segundo palo lo remató Álvaro Bustos anticipándose a su par para batir a bocajarro a Gaizka Campos.
Era el minuto 61. El partido cambió por completo. No obstante, una llegada por la izquierda de Hervías puso el último nudo en la garganta del equipo y de la parroquia deportivistas. Ganó línea de fondo, la puso atrás y entre la defensa y Prieto evitaron un remate a bocajarro de un rival.
Un tiro de Yeray que dio en la espalda de Álex Costa se le escapó al portero de las manos, pero no acabó entre palos. Ajkvi Rey metió de mediocentro a Borja Valle, quitó a Kevin Sibille y retrasó de nuevo a Markel Lozano. Y sólo dos minutos después, en el 71, un centro de Álex Mula a Álex Costa encontró el bloqueo del tiro del madrileño, pero el balón salía rechazado, lo controlaba Yeray y con rosca a la media vuelta ponía el cuero lejos del alcance del portero. Era la remontada.
Y de ahí hasta el final ya sólo existió la Deportiva y el cuadro zornotzarra se hundió. Álex Mula rozó el curto en una acción personal y Ger Nóvoa remató a las manos del portero antes de que llegase el 4-2 que daba total tranquilidad al estadio. Una falta que colgó Álex Mula desde lejos, falló en un primer intento de remate Álex Costa, pero en el segundo marcó con la izquierda. Y ya en tiempo de prolongación Álvaro Ramón recibió en el área tras no poder rematar Álex Costa un pase un poco largo de Álex Mula, recortó a dos jugadores y batía al portero de tiro cruzado para redondear la tarde.