Balonmano | Liga Asobal
Este Ademar está hecho de otra pasta (38-36)
El conjunto leonés vence al Cangas en un partido de desgaste y cabeza de los de Gordo
Edu Fernández volvió a ser uno de los mejores del Ademar, que venció al Cangas 38-36.
Victoria de mucho mérito del Abanca Ademar (38-36) ante un Cangas que murió matando y que da buena cuenta de lo que les espera a los de Gordo este próximo martes en O Gatañal. Pero eso es otra historia. La de este sábado dejó patente, un día más, la desastrosa organización del Ademar para la entrada al Palacio de Deportes con solo dos operarios controlando los tickets a pesar de que saben las colas que se forman. Casi tan bochornoso como comprobar que sí hay aficionados capaces de animar con bombo, platillo y hasta trompeta. ¿Quiénes? Los del Cangas. Josines una vez más sólo. Un ambiente infernal de los gallegos desde antes del comienzo del encuentro.
Y así, jugando casi como visitantes, el Ademar trató de contrarrestar el tsunami gallego sin éxito en diez minutos de dominio en ambas áreas. Lentos y flojos en defensa, los leoneses encajaron 8 goles en apenas 8 minutos. Cada tiro de los de Moyano se colaba en la red y a Gordo no le tembló el pulso para sentar a Saeid (7-9, minuto 11).
En ese intercambio de golpes entre ambos supo reaccionar el conjunto local a base de contragolpes. El Cangas estaba algo acelerado fruto del gran arranque de partido y las pérdidas se multiplicaron, lo que dio opciones al Ademar de poner las tablas al paso por el minuto 14 (10-10).
El ritmo se antojaba infernal. Cangas seguía muy motivado con buenas circulaciones, pero el Ademar no se amilanó. Carlitos Álvarez puso otra marcha y, aunque falló un siete metros, ya se parecía al jugador diferencial de 2024. Provocó exclusiones que mermaron el ímpetu gallego y Wasiak hacía el resto para colocar a los ademaristas por encima al fin (16-13, minuto 23) con tres golazos consecutivos del polaco.
Enorme la reacción de los de Gordo demostrando cabeza y aguante en mitad de la tormenta. Con todo y con eso, las fuerzas volvieron a equilibrarse antes del descanso. Pero Rodrigo Pérez tiró de veteranía y Edu Fernández de latigazos para regalarle un balón de oxígeno a sus compañeros (21-17).
Ademar quiso tomarse un respiro al inicio del segundo acto. Bajó revoluciones porque si no se le iba a hacer muy largo. Rodrigo capitán Pérez leyó el guion de lo que hacía falta perfectamente. Tocaba anestesiar al Cangas. Moyano, perro viejo, tuvo que pedir tiempo muerto tras ver que la ventaja marista crecía hasta el 26-21, minuto 36.
Paciencia, ataques largos, Álvaro Pérez inspirado... El Ademar supo llevarse la batalla a su terreno, pero Cangas no iba a rendirse con facilidad y sus torres en los laterales castigaron con el tiro exterior.
Tras un latigazo de Lindqvist para colocar el 30-26, Gordo pidió cabeza a los suyos para gestionar bien la superioridad. Saeid detuvo un penalti y a la siguiente jugada el Ademar provocaba otra exclusión.
La conexión con su pivote mantenía con vida al Cangas, que atrás ya no estaba tan empastado (33-29, minuto 49). Tramo final con atasco a la hora de crear para los leoneses. Adri Fernández no mejoró a Rodrigo y el Ademar se resintió (35-32, minuto 55). Pero este equipo es de otra pasta, se le ve con "ganas de competir" como recuerda su entrenador y sella un triunfo ilusionante que le mantiene vivo en la pelea por Europa.