Fútbol | Copa del Rey
Clásico envenenado de polémica
En un ambiente enrarecido por la polémica arbitral en la víspera, Real Madrid y Barcelona vuelven a enfrentarse once años después en una final copera

Koundé y Vinicius se reencuentran en la noche de este sábado en la final de la Copa del Rey en La Cartuja.
Dos de los gigantes del fútbol mundial, el Barcelona y el Real Madrid, vuelven a medir sus fuerzas en una final, esta vez en Sevilla, en la final de la Copa del Rey (22.00 horas por La 1 de TVE y Movistar Plus), una competición que no se disputan desde 2014 y con un clásico para disparar la ilusión del proyecto de Hansi Flick o resucitar el de Carlo Ancelotti. En un ambiente enrarecido por la polémica arbitral en la víspera, Real Madrid y Barcelona vuelven a enfrentarse once años después en una final de la Copa del Rey. El Real Madrid denunció este jueves lo que considera una «clara animadversión y hostilidad» de los árbitros hacia el club en un comunicado publicado en sus medios oficiales tras su negativa a participar en la rueda de prensa y entrenamiento oficiales y en la cena previa a la final de la Copa del Rey de fútbol. Dicho texto ve «inadmisibles» las manifestaciones del árbitro designado para la final y el encargado del VAR en rueda de prensa, Ricardo de Burgos Bengoetxea y Pablo González Fuertes. A su juicio, dichas palabras «han puesto el foco de manera sorprendente contra los vídeos de un medio de comunicación amparado en la libertad de expresión, como es Realmadrid TV, realizadas de manera premeditada 24 horas antes contra uno de los participantes de la final».
Ya en el aspecto deportivo, por juego, por inercia y por precedentes del curso —victorias en el Santiago Bernabéu (0-4) y en la final de la Supercopa de España (2-5)—, llega el Barcelona en mejor disposición, pero un clásico siempre es impredecible y trasciende los momentos en los que llega cada equipo. Un partido a cara y cruz en el que de poco sirven elementos emocionales y que se decide por la actuación de sus grandes estrellas, en una cita también marcada por el agotamiento físico tras una temporada infernal.
Llega el Barcelona a la final con todos los frentes abiertos. Es líder en la Liga, clasificado para semifinales de la «Champions» y tiene señalado en rojo el título copero para seguir aspirando a todo.
El Real Madrid lo hace caminando al filo de la navaja. Sin margen para el error en la Liga, a cuatro puntos de su eterno rival y obligado a ganar el 11 de mayo en Montjuic, eliminado de la Liga de Campeones en cuartos de final tras un doble capítulo doloroso ante el Arsenal, y apuntando a la Copa del Rey como el trofeo que levante el vuelo.
Será el octavo enfrentamiento en una final copera entre los dos más grandes. El historial particular lo domina el Real Madrid por 4-3 desde que deshizo la igualdad Gareth Bale en la última final disputada en 2014. Aunque el rey de la Copa es el Barça con 31 títulos por los 20 del Real Madrid.
Tendrá Hansi Flick dos ausencias de titulares, Balde y Lewandowski. El plan de Ancelotti para la final se le cayó por la lesión de Camavinga. Iba a ser el elegido para asumir el reto de frenar a Lamine Yamal y una rotura muscular le aparta lo que resta de temporada.