Fútbol de Primera para Segunda
La fiesta del fútbol provincial leonés vivida en El Toralín con dos aficiones volcadas con Deportiva y Cultural pone en valor que ambos equipos merecen estar la próxima temporada en las estructuras del fútbol profesional
El colorido que mostró El Toralín para acoger el duelo provincial por excelencia hace que los dos equipos merezcan subir a Segunda División.
El Toralín demostró una vez más unas gradas hasta la bandera de aficiones de los dos equipos leoneses volcados con sus respectivos bloques. Todos al unísono con sus colores. Sentimientos de vida por y para apoyar al club de sus amores. El derbi provincial por excelencia volvió a demostrar que el fútbol leonés tiene kilates para subir a Segunda División. Espectáculo sin igual. El Toralín se vistió de fiesta. Los aficionados bercianos subieron el nivel de juego a sus héroes con ánimos que sonaron a gloria en una ciudad ponferradina encendida por el fútbol. Mientras, los setencientos seguidores desplazados desde León no dejaron solos ni un minuto a sus ídolos.
Los fieles aficionados blancos están seguros de que serán sus futbolistas los que devuelvan al equipo a Segunda División. Los hinchas desde la grada no se acobardaron nunca ante una afición local mucho más numerosa en su casa propia. La pugna verbal se quedó sólo en eso, en palabras que seguramente acabarán en el campo, porque al igual que suelen afirmar los protagonistas del balón, lo que sucede en el terreno de juego ahí muere.
Dos aficiones que vibran con sus respectivos clubes de fútbol, a los que adoran. Tanto Deportiva como Cultural tienen una legión para salir a luchar contra cualquier rival. La fiesta que se vivió en las gradas de El Toralín merece un escenario de otra categoría, el fútbol profesional. Queda la última batalla. El sábado arranca a las siete de la tarde y para las nueve ya habrá un ascendido de León. Y el otro que suba en play off. Deportiva y Cultural se lo merecen.