Matías Mata, el socio número 1 de la Cultural, localizado en buen estado
El abonado culturalista de 92 años de edad había desaparecido de su residencia este viernes a mediodía

Matías Mata es el socio número 1 de la Cultural y Deportiva leonesa.
Matías Mata Fernández, de 92 años y socio número 1 de la Cultural, ya está localizado en buen estado desde la noche de este viernes después de permanecer desaparecido desde este viernes al mediodía.
El leonés con carnet de la Cultural desde 1947 y conocido, al igual que buena parte de su familia, por sus negocios de pescadería, es un fiel aficionado y socio de la Cultural desde hace 78 años.
Había permanecido en un principio en la Residencia Atardecer de la localidad leonesa de Villaobispo, para después pasar su vida en la Residencia de la tercera edad de Armunia, donde los trabajadores se percataron de su desaparición este viernes a mediodía cuando no regresó a la hora de la comida.
Bien entrada la tarde le localizaron en buen estado de salud, pese a que fue trasladado al Complejo Hospitalario de León para ser observado por el servicio médico para comprobar que su estado de salud estaba bien, después de haberse caído en una zona cercana sin mucho tránsito, aunque después de proceder a su búsqueda fue localizado.
En un principio, al no responder a las llamadas telefónicas a su móvil, creció la tensión entre los familiares de Matías Mata, aunque a la postre todo acabó con un final muy alegre para los familiares, además con buen estado de salud pese a su caída.
La alerta de que la última vez que le vieron fue en la avenida Portugal, según publicó en las redes sociales la propia Cultural y Deportiva leonesa, intensificó la búsqueda para que con la ayuda de muchos ciudadanos leoneses se llegara finalmente a encontrarlo.
Hace apenas unos meses -el pasado febrero- conceció una entrevista a Diario de León y ya presagió: "Vamos a subir a Segunda División". Además, recordaba sus inicios como forofo de la Cultural: «Regentábamos la Pescadería La Ría en Armunia. Abríamos los domingos y teníamos que darnos prisa para cerrar cuanto antes, porque si los clientes nos liaban a última hora no llegábamos a ver el partido de la Cultural, que eso era sagrado». A continuación, explica la relación de su profesión de pescadero con la de ser culturalista de por vida: «Éramos nueve hermanos y el mayor Manolo me metió a trabajar con él de pescadero, pero el que me metió la afición por la Cultural fue mi hermano Emilio. Nos lo pasábamos en grande en los partidos de nuestro equipo. Para nosotros era casi una fiesta presenciar los encuentros de la Cultural y animar con todo nuestro empeño, en los campos del Ejido, el Amilivia y ahora en el Reino de León».
Después del susto de este viernes que finalmente tuvo un agradable final, Matías Mata está preparado para ver de nuevo a su Cultural en Segunda División, como ya había advertido de que iba a ser así.