La Deportiva golea al Avilés y ya es líder
FÚTBOL | 1ª FEDERACIÓN. El equipo berciano resuelve en la primera mitad con los goles de Borja Vázquez, Borja Valle y Pau Ferrer
Los jugadores de la SD Ponferradina celebran la victoria frente al Real Avilés en el primer partido de Liga en el estadio Suárez Puerta.
La Ponferradina abrió su camino en su nueva temporada en Primera Federación con una cómoda victoria en Avilés en el estadio Suárez Puerta, donde se impuso al conjunto local por 0-3. Un tempranero tanto de Borja Vázquez a los tres minutos y otros dos de Borja Valle y Pau Ferrer en el último cuarto de hora del primer tiempo sentenciaron para los de Fernando Estévez antes del descanso, al que siguió una segunda mitad casi de trámite en la que el marcador del Román Suárez Puerta ya no volvió a moverse, con uno contundentes primeros 45 minutos del conjunto berciano que arrasó a su rival hasta el punto de sentenciar el compromiso deportivo antes del paso por los vestuarios.
En el duelo entre un equipo que la temporada pasada se quedó a las puertas del ascenso a Segunda División y un recién ascendido desde la Segunda Federación, la Ponferradina quiso imponer jerarquía desde bien pronto y solo tardó tres minutos en plasmar en el marcador su mejor arranque sobre el campo. Diego Moreno subió la banda derecha y puso un centro medido para la cabeza de Vázquez, que conectó un espectacular remate para alojar el balón en la portería de Álvaro Fernández. Era el principio del fin para el conjunto propietario del encuentro, que veía como el cuadro berciano de la Deportiva se imponía en todas las facetas del juego.
La tempranera ventaja dio aplomo a los de Fernando Estévez, que se asentaron sobre el campo con la tranquilidad de saber que el reloj ya corría a su favor. Tuvieron que hacer frente al intento de reacción del Avilés, que viéndose por detrás en el marcador dio un paso adelante y trató de poner una marcha más a su juego. Los locales rondaron por momentos el área del conjunto berciano, pero la defensa de la Ponfe no hizo concesiones por donde el ataque avilesino pudiera hacer daño. Solo un par de acciones a balón parado llevaron cierta inquietud a los dominios de Ángel, seguro abortando el peligro en los balones aéreos.
No sufría en exceso la Ponferradina, pero no cabía duda que el partido seguiría muy abierto hasta que los de Estévez fueran capaces de cerrarlo. Y a ello se aplicaron los bercianos en el cuarto de hora postrero del primer tiempo. Superada la media hora de juego, Xemi recogió un balón y tuvo claro en seguida hacia donde debía filtrarlo, un pase en profundidad para un Borja Valle tan avispado en desmarcarse como en su definición ante Álvaro Fernández para el 0-2.
Los de Fer Estévez estaban llevando todo el juego, según lo planificado por su entrenador Fer Estévez antes del choque.
Si tras el primer gol habían tratado los de Dani Vidal, llegado al banquillo del Suárez Puerta solo dos semanas antes del arranque liguero, de agarrarse al partido, el segundo gol hizo ya más mella en su ánimo. Se sintió todavía más cómoda la Ponferradina sobre el campo incluso cuando eran los asturianos los que tenían el balón, y dejaron el partido visto para sentencia a dos minutos del descanso, cuando Pau Ferrer conectó una extraordinaria volea que hizo entrar el balón por la misma escuadra de la portería local.
Los de casa ya habían acusado un severo correctivo por parte del equipo ponferradino, que vieron un marcador muy amplio ya antes de abandonar el campo para dar por concluido el primer acto.
El 0-3 convirtió la segunda mitad en un trámite que solo podría dejar de serlo si unos revolucionaban el partido y los otros se relajaban más de la cuenta. Ni una cosa ni la otra pasó a la vuelta de los vestuarios, con un Avilés que no cesó en actitud y empeño sabedor que todo aprendizaje es bueno en su adaptación a la categoría y una Ponferradina que, con el trabajo hecho, supo nadar y guardar la ropa para certificar el triunfo sin un excesivo desgaste.
Dispusieron los de Dani Vidal de algunas ocasiones para tratar de reducir la diferencia, pero el desacierto en el remate de los asturianos se sumó a la atención defensiva de los bercianos, bien amparados por la fiabilidad de un Ángel Jiménez inexpugnable bajo palos. La fiabilidad de la Deportiva con este primer resultado tan favorable en el arranque liguero provoca que los objetivos de ascenso para la presente campaña comiencen por los mejores derroteros. A buen seguro que es una primera piedra de ánimo para la parroquia deportivista de cara a su estreno en El Toralín este próximo fin de semana.
Resuelto por la vía rápida el primer compromiso de una temporada en la que el ascenso que se escapó hace poco más de dos meses es el indisimulado objetivo, la Ponferradina pone ya la mirada en la segunda jornada, la del debut oficial ante su afición en el Toralín, donde recibirá a otro recién ascendido como el Pontevedra.