La Cultural Leonesa hace historia y no acompaña en la despedida a los que la hicieron

Ningún representante ni embajador de la Cultural y Deportiva Leonesa se presentó en la Iglesia Parroquial Nuestra Madre del Buen Consejo Padres Agustinos para despedir a Juan Díez Guisasola

Ningún representante ni embajador de la Cultural y Deportiva Leonesa se presentó en la Iglesia Parroquial Nuestra Madre del Buen Consejo Padres Agustinos para despedir a Juan Díez Guisasola, el presidente que dio el paso y después se echó a un lado con todo su reconocido equipo de trabajo tras cumplir con una gestión exquisita justo antes de convertirse el club en lo que es, una sociedad anónima deportiva, además de tramitar el cierre del viejo Antonio Amilivia y dar paso a una nueva etapa en la entidad, con la inauguración del Área Deportiva de Puente Castro y después abrir el coliseo culturalista Nuevo Amilivia, el actual Reino de Leon.

Un presidente, Juan Díez Guisasola, que abanderó los mayores desplazamientos de aficionados culturalistas a Lemona (11 autocares), al Santiago Bernabéu (23 autocares) y a Barcelona (3 autocares) repletos de ilusión culturalista ante rivales como el Real Madrid Castilla y FC Barcelona.

La Cultural que presidió Juan Díez Guisasola disputó tres fases de ascenso a Segunda División en algo más de tres años de gobierno, desde febrero de 1998 a finales de junio de 2001. Con muchos futbolistas leoneses en sus filas y con otro leonés, Miguel Ángel Álvarez Tomé, como un entrenador clave para confeccionar un equipo de años, que después con Antonio Gómez en el banquillo a punto estuvo de poner la guinda del ascenso a la categoría de plata del fútbol español coincidiendo con el estreno del Nuevo Amilivia y actual Reino de León, justo antes de dejar el club en manos de Profutle.

Hechos para la historia del culturalismo que desconocen los que ahora regentan la sociedad. Y que disculpan los actuales mandatarios con una simplona, maleducada y ridícula frase de nadie nos avisó, cuando varios medios de comunicación de la ciudad, como Diario de León, habían publicado día, hora y lugar, con la esquela de rigor, para despedir a un presidente de la Cultural fundamental para dar paso a lo que es ahora la Cultural centenaria, con una celebración del 75 aniversario que lideró Juan Díez Guisasola todavía recordada.

Una falta de cortesía por parte de una Cultural que debería de ser más cuidadosa en este tipo de actos con uno de los presidentes más relevantes del culturalismo. Nadie de la Cultural se personó en su despedida. Sin ni siquiera disculpa al día siguiente ponen en peor lugar a una Cultural que ya se ha atrevido a despreciar a su máxima leyenda, don Mariano Arias Chamorro 'Marianín', cuando nadie asistió en Fabero al ser honrado con dar su nombre a una calle principal de su localidad natal. Su otro club, el Real Oviedo, allí estuvo a su lado con su fiel embajador.

Todo ello importa en un club que debe tomar nota para no olvidar su historia, que también la está protagonizando día a día con victorias tan prestigiosas como la de este domingo ante el Cádiz CF en el Nuevo Mirandilla. El Cuco Ziganda, un hombre con legendaria historia, marca el camino.