Diario de León

Fútbol Sala

«Ojalá alguien coja mi testigo y Astorga recupere el fútbol sala de élite»

GREGORIO RÍO PUENTE Fundador y presidente del Dulma AstorgaGregorio Río, ‘Goyo’ como se le conoce y admira en Astorga. Todo un maragato que en su día prendió la llama del fútbol sala en una ciudad que llevó a la élite. Hoy esta le rinde tributo junto a la Federación en el amistoso entre España y Marruecos

Goyo Río recibe el homenaje de la ciudad y la Federación por sus años trabajando por el fútbol sala.

Goyo Río recibe el homenaje de la ciudad y la Federación por sus años trabajando por el fútbol sala.DL

León

Creado:

Actualizado:

El fútbol sala, su fútbol sala, el que ha marcado toda su vida y por el que ha luchado tanto, hipotecando incluso patrimonio en aquellos años setenta en el que el deporte costaba dinero, y a él bastante, tendrá hoy un recuerdo con este maragato que en su día hizo de la ciudad una de las capitales de este deporte. Y nada mejor que con un partido internacional entre España y Marruecos. Y con las gradas coreando su nombre. Se lo merece.

—Un homenaje del fútbol sala y la ciudad hacia ti. Merecido, ¿y en el momento adecuado?.

—Le agradezco al Ayuntamiento de Astorga con el alcalde José Luis Nieto a la cabeza y a la Federación con Marcelino Maté por lo que han trabajado para que España y Marruecos jueguen los dos amistosos en Astorga. Y también por el homenaje que me van a brindar. No voy a decir yo si es el momento o no. Cualquiera es bueno. No deseo pecar de vanidoso, pero creo que me lo merezco. Y me siento muy honrado y feliz en que toda Astorga pueda disfrutarlo en el pabellón de deportes.

—A Goyo Río siempre se le recordará por ser pionero en este deporte, no solo a nivel de la ciudad, también nacional. Pero a nivel más cercano en llevar a una población de sus dimensiones a codearse con otras mucho más grandes y con mayor potencial económico.

—Fueron 18 años del equipo en la División de Honor en los que la ilusión fue máxima. La lástima es que todo se acabó hace ahora 25 años. Una pena porque se había trabajado mucho por este proyecto, dejado tantas cosas en el camino.

—¿Qué le pasó para que al final tuviera fecha de caducidad?

—Lo que está claro es que el club nació con Goyo y se acabó cuando Goyo no pudo seguir haciendo frente a lo que suponía el apartado económico. Puse mucho dinero, pero no fue suficiente. Teníamos 1.175 socios que nos apoyaban incondicionalmente, pero necesitábamos una aportación empresarial e institucional que al final no llegó.

—Un Dulma Astorga al que se le admiraba y quería en todos los pabellones de España.

—Eso nos lo ganamos con nuestro esfuerzo, implicación y profesionalidad. No fueron pocas veces las que me decían ‘¿cómo puedes sacar adelante al equipo en una ciudad de 13.000 habitantes y mantenerlo tantos años?’. Fue cuestión de empeño, de que luchaba y quería a este club. Era mi vida y luché hasta el final por él.

—¿Cómo se metió Goyo en este mundo del fútbol sala?

—Fíjate, aunque parezca mentira fue sin pensarlo. En el barrio un día unos chavales me pidieron i podía comprarles unas camisetas para patrocinar un equipo. Empecé así y ese gusanillo fue calando en mí. Me fui implicando tanto que ese trabajo fue dando sus frutos. No hay que olvidar que el fútbol sala por aquellos años estaba dividido en dos federaciones. Y nosotros, el Dulma Astorga, fue uno de esos clubes que luchó y apostó por la unificación siendo además uno de los creadores de la Liga Nacional de Fútbol Sala.

—¿Se hacen amigos en tantos años?

—Muchos. Considero que muchísimos más que enemigos.

—¿Jugadores, entrenadores...?

—Sin duda. Y directivos, aficionados... En el caso de los jugadores creo que la inmensa mayoría. Y mira que llego a contar hasta 290 aunque pudieron ser más.

—Tantos años metido en el deporte y costando dinero y quebraderos de cabeza dan cuenta de lo que es uno. Y de los apoyos, los más cercanos los familiares.

—Te voy a decir una cosa. Ni mi padre ni mi madre supieron nunca lo que me estaba costando. Si lo hubieran hecho me habrían matado (risas). Mi mujer y mis hijos han sido los grandes sustentos y lo son ahora. Luego la gente de Astorga.

—¿Volveremos a ver a la ciudad con un club en la élite?

—Ojalá alguien pueda coger mi testigo. Que esté un poco loco como yo para afrontar un reto tan importante. No lo descarto y sería una alegría inmensa. Astorga se merece estar en la élite del fútbol sala nacional.

tracking