Narciso: «Las Palmas es mi club de sangre y la Cultural Leonesa de apego»
NARCISO RODRÍGUEZ DE ARMAS. Exfutbolista de Las Palmas y de la Cultural Leonesa

Narciso Rodríguez posa con las camisetas de la Cultural y de la UD Las Palmas con las que jugó como futbolista.
Narciso Rodríguez de Armas (Arucas —Las Palmas—, 1962) fue un delantero canario muy recordado a su paso por la Cultural y Deportiva Leonesa en los años 80, donde llegó durante su servicio militar y dejó una huella imborrable, destacando por su talento y carisma entre la afición culturalista que todavía le recuerda, y regresando después para deleite de una hinchada leonesa que aún le idolatra. Afirma que el partido de este sábado en el estadio de Gran Canaria entre la UD Las Palmas y la Cultural representa gran parte de su extraordinaria carrera futbolística. Militó en Primera División en la UD Las Palmas, Real Sporting de Gijón y Real Burgos, clubes y ciudades que le recuerdan con orgullo y cariño.
—¿Qué recuerdos le trae el partido UD Las Palmas-Cultural de este sábado con sus dos equipos?
—Mi equipo es Las Palmas. Otros equipos a los que siempre guardo un gran cariño, pues evidentemente uno de ellos es la Cultural por muchas razones. Otro, el Sporting de Gijón. Estuve también en el Real Burgos, al que también tengo afecto, al igual que al Andorra, en el que también milité. La UD Las Palmas es mi club de sangre, como que suele decir. A la Cultural la tengo un gran aprecio, como al Sporting. Resido en León desde hace muchísimos años. Ya llevo más tiempo aquí que los que viví en mi isla. Tengo apego con León desde hace mucho tiempo.
—¿Qué supuso la Cultural en su carrera deportiva?
—La Cultural me dispensó un buen trato. Vine a León por el tema militar y desde entonces resido aquí. Me casé con una leonesa y tengo familia de aquí. Alguno ya no está porque ha fallecido, pero fueron culturalistas de toda la vida, como mi suegro Armando, que en paz descanse. Tengo muchos amigos de esta tierra de la vida y del fútbol. Toño Pérez es uno de ellos, culturalista de por vida. A la Cultural le deseo lo mejor, menos en el partido ante la UD Las Palmas de este sábado, obviamente.
—¿Quién se lo iba a decir cuando llegó para cumplir el servicio militar a ser León su ciudad de residencia durante tantos años?
—Sí, bueno, la vida la van marcando las circunstancias que se van dando en la misma. El presidente de la Cultural en aquel momento, Luis Fernández Rabanal, me convenció para quedarme en la Cultural en lugar de fichar por el Real Valladolid.
—¿Cómo ve el partido de este sábado?
—Cualquiera le puede ganar a cualquiera. Estamos viendo el ejemplo este año con la Cultural recién ascendida. Ha ganado cinco partidos fuera. Y nada menos que en Eibar, en Zaragoza, en Cádiz, en Valladolid y en Santander. La Cultural, con el objetivo que tiene, que entiendo es la permanencia y afianzarse en Segunda División, está cumpliendo sobradamente. A poco que hubiera tenido un poco más de regularidad en casa estaría arriba en la clasificación. A la UD Las Palmas siempre se la ve como favorita para ascender, pero la Segunda División es muy competitiva.
—¿El actual entrenador de la Cultural, Ziganda, coincidió con usted como futbolista en activo en Primera División?
—Sí. Además se da una circunstancia muy especial. Cuando yo fiché por el Sporting me habían hecho oferta cinco o seis equipos, entre ellos Osasuna. Era cuando jugaba Ziganda en el equipo pamplonica y cuando Michael Robinson dejaba el fútbol. Si yo hubiera fichado por Osasuna habría sido compañero de Ziganda.
- «Me casé con una leonesa y tengo familia de aquí, culturalistas de toda la vida, como lo fue mi suegro Armando, que en paz descanse»
Equipo culturalista que jugó en el estadio Insular ante la UD Las Palmas en la fase de ascenso a Segunda División en la temporada 1995-1996, que finalizó con un 2-0 para los jugadores amarillos (domingo 2 de junio de 1996).

Alineación Las Palmas-Cultural (2-6-1996): Juan Carlos; José Díez, Casales, Juanma Aláez, Julio (Pérez, min 70); Blanco, Peri, Ballesteros (Ángel Luis, min 53); Javi de Campo, Valderrey y Carolo.