Balonmano
España se toma la revancha ante Austria
Fluida en ataque y con un gran Sergey Hernández, el combinado de Jordi Ribera logró vencer a Austria (25-30)

Dani Fernández celebra su gol contra Austria.
AUSTRIA 25
Mostl (Bergmann), Nigg (3), Kofler (1), Herburger, Hutecek (5), Bylik (5), Frimmel (4, 1p) —equipo inicial-; Mahr (1), Bozovic, Petrusic, Moser, Belos, Zivkovic, Dambock y Wagner (6).
ESPAÑA 30
Sergey Hernández (2) (Biosca), Aleix Gómez (4, 1p), Garciandia (4), Tarrafeta (2), Gurri (3), Dani Fernández (1), Serdio (3) —equipo inicial-; Serradilla, Casado (3), Álex Dujshebaev (3), Odriozola (2), Marcos Fis (1), Dani Dujshebaev, Ian Barrufet (2) y Javi Rodríguez.
Marcadores parciales: 2-3, 5-7, 7-10, 10-13, 10-16, 12-19 (descanso); 15-21, 17-24, 20-24, 22-27, 24-28 y 25-30 (final). Árbitros: Bojan Lah y David Sok (Eslovenia). Excluyeron a Frimmel (2) y Kofler (2) por Austria; y a Serradilla, Garciandia, Dani Dujshebaev, Javi Rodríguez y Gurri por España.
Sobresalientes en el primer acto, llegando a marcharse al descanso con una ventaja casi insalvable de siete goles y más contemporizadores en el segundo, los Hispanos completaron con buena nota los deberes frente la selección austriaca que dirige Iker Romero al imponerse por 25-30 e impulsarse hacia la ronda principal del Europeo de balonmano que se disputa en los países nórdicos. Una victoria clave, ya que el lunes espera Alemania, a priori el enemigo más poderoso del grupo A, y solo los dos primeros avanzan a la fase principal, arrastrándose los puntos de los partidos sumados entre ellos.
Después de un estupendo estreno frente a Serbia, España supo jugar también un duelo ante Austria con cuentas pendientes, toda vez que el empate de hace dos años (33-33) frente a este rival dejó a la selección española fuera de la segunda fase del Europeo. Además, aquella caída representó un duro frenazo a una racha excelente de los Hispanos, que llevaban seis semifinales seguidas que preludiaron dos oros.
Con un ataque rápido, fluido y versátil, un firme andamiaje defensivo y el muro navarro de origen ruso Sergey Hernández, con hasta ocho paradas, España voló en un excelente primer período ante unos adversarios espesos y sin apenas aportación de sus porteros.