Agrio punto para el Atlético Astorga
Los maragatos empatan frente a un Burgos B que sella su descenso. Los locales tendrán que sumar lo máximo en las dos últimas jornadas para no seguir sus pasos
Adri Álvarez conduce el balón en una jugada de ataque.
El Atlético Astorga tendrá que sufrir... y sumar el máximo número de puntos en las dos próximas jornadas para evitar que el tren del descenso arrolle sus aspiraciones de permanencia. Y todo tras una mala racha de resultados que los de José Luis Lago ampliaban este sábado frente a un Burgos Promesas que legaba a La Eragudina con el agua al cuello y al que el empate (0-0) ha llevado a la Tercera RFEF.
Un camino que los maragatos tratarán de eludir en los dos compromisos que le restan para acabar la Liga (Sarriana en La Eragudina y el UD Ourense como visitante) tras la igualada ante el Burgos Promesas en un pulso en el que los astorganos se mostraron bastante erráticos. Si fuera un combate de boxeo hubieran ganado a los puntos, pero en el fútbol hay que meter gol (en el cuadrilátero vencer por ko). Y a los verdes en estas últimas jornadas no le sobran. Todo lo contrario.
Ganar era cuestión de necesidad y también una obligación para no ver comprometida su situación un poco más. Y parecía que en los primeros minutos esa consigna tenía reflejo de manera sólida sobre el terreno de juego. En apenas siete minutos los maragatos disponían de dos ocasiones claras para marcar. Pero ni Mario Suárez ni Ayoub acertaron a enviar el balón al fondo de la portería visitante. A partir de ahí el pulso empezó a enredársele a los locales que veían como sus deseos chocaban con una realidad que no les era proclive. Si acierto a la hora de presionar y con errores en los pases a los maragatos les iba durando cada vez menos la posesión del balón. Y eso lo aprovechó el filial del Burgos para dar un paso adelante e igualar las cosas.
Ni otra acción que pudo acabar en gol para el Astorga, que tuvo como protagonista a Sergo Peláez tras un pase de Adri Álvarez servía para evitar una dinámica que llevaba cada vez más a los visitantes a estar presentes en el área astorgana. Con esas se iba a llegar al descanso. Y unos minutos en la caseta que pedían a gritos un cambio de rumbo para una segunda parte que comenzaba, como había acabado la primera, con dos equipos enfrascados en no sufrir daños, pero poco predispuestos a intentar hacérselo de la manera correcta al rival. Y en esas fueron consumiéndose los minutos para acabar con un reparto de puntos que complica la vida a los astorganos y sella el descenso de los burgaleses.