Argentina evita la sorpresa egipcia
La Albiceleste de Lionel Scaloni y Lionel Messi completó este martes una remontada épica cuando se vio con dos goles en contra y con solo 11 minutos para que acabara el encuentro en Atlanta
Argentina celebra el gol de Messi, que en el minuto 83 de partido significaba el 2-2.
La Argentina de Scaloni y Messi completó una remontada épica cuando se vio con dos goles en contra y con solo 11 minutos para que acabara el encuentro, pero logró en tiempo imponerse por 3-2 y estará en cuartos. Desde los primeros compases los norteafricanos certificaron que son capaces de dominar la pelota en distintos tramos de partido y también de crispar al rival con una presión adelantada e intensa.
Era algo que a fin y al cabo preveían los de Scaloni, que enseguida entendieron que tenían que afinar las líneas de pase al máximo para hacer daño. A la salida de una falta, un balón colgado al área desde la derecha por Marawan encontró a Ibrahim, que le ganó la posición a Lisandro para cabecear a la red.
El tanto no amilanó a Argentina, y apenas tres minutos después un fino pase entre líneas plantó en el flanco derecho del área a Tagliafico, al que atropelló un Hassan que llegó muy tarde a la jugada. Sin embargo, Shoubir le adivinaría el lanzamiento de pena máxima a Messi.
El reinicio se planteó más complicado para una albiceleste que veía como los egipcios estaban cada vez más cómodos en la trinchera, esperando a un fallo para salir a toda máquina. Y así fue; un espectacular eslalom de Hassan a la contra acabó con Zico batiendo al Dibu. La hinchada argentina, muy vocal hasta entonces, respiró aliviada cuando el colegiado francés revisó el VAR y anuló el tanto al decretar que había habido un pisotón previo sobre Lisandro.
Quedaba media hora por delante y parecía que a Argentina le quedaban al menos un par de vidas, pero apenas seis minutos después Egipto volvió a dar un golpe sobre la mesa con los mismos protagonistas cuando un contraataque comandado por Salah encontró a Hassan en la derecha. El atacante del Oviedo logró alcanzar línea de fondo tras deshacerse de su marcador y le puso en bandeja el 0-2 a Zico, que no perdonó.
Cuando parecía cada vez más difícil penetrar en el campo de minas plantado por Los Faraones en su área, Messi levantó la vista y encontró la cabeza de Romero para recortar distancias. De nuevo la campeona del mundo echando mano de puro corazón.
Dicho y hecho; apenas cuatro minutos después Messi estampaba con la zurda un balón que los africanos no habían logrado achicar tras una chilena de Lautaro en el área. Todavía faltaba lo mejor: en otra peligrosa contra egipcia Salah perdió la pelota en el vértice del área argentina, que respondieron encontrando a Lautaro a la carrera por el costado derecho. Solo aguardaba Enzo en el área en el punto preciso para cruzarla de cabeza a la red.