La Vuelta con la que sueña Pogacar
CICLISMO | VUELTA A ESPAÑA. De Mónaco a Granada, la ronda idea un recorrido que olvida el norte y cuenta con llegadas clave a Aitana, La Pandera y el inédito Collado del Alguacil
El pelotón de La Vuelta que parte este sábado desde Mónaco ascenderá 53 puertos puntuables de montaña y, junto a la pancarta de cada uno de ellos, en ninguno se encontrará con el cartel de bienvenida de una provincia o comunidad autónoma. Esa es una de las singularidades que plantea el trazado de la 81ª edición de la ronda española, que irá de Montecarlo a la Alhambra sin pisar el norte y el oeste del país y aparca por un año los finales en muros. No por ello será una carrera con menos dureza. Al revés. La organización propone 55.233 metros de desnivel, más que el Giro (48.700) y el Tour (53.950) de este año, siete metas en alto y un fin de fiesta prometedor en Granada tras desvanecerse otra vez más el sueño de Canarias.
Por contra, Andalucía copará casi el 50% del recorrido con diez etapas íntegras por su territorio. Cada una de sus ocho provincias tendrá su etapa, lo mismo que Albacete, Alicante, Valencia, Castellón y Tarragona. La Vuelta 2026 llega marcada por la financiación de las Diputaciones, que invierten (desde 150.000 euros por etapa) para que los ciclistas rueden por carreteras de su pertenencia. Solo la 7ª etapa, la que va de Vall d'Alba a la estación de Aramón Valdelinares, se puede considerar interprovincial. La primera parte se desarrollará en Castellón y la segunda en Teruel. Atravesarán una línea regional dentro de un mapa que incluye cuatro países: Mónaco, Francia, Andorra y España.
Por tercer año consecutivo, la tercera gran vuelta del año arrancará en el extranjero. Una contrarreloj urbana de 9,4 kilómetros entre el circuito de Fórmula 1, yates de lujo y el estadio Luis II, revirada, entregará el primer maillot rojo y unas primeras diferencias que se espera que sean mínimas.