La lucha del presente asegura el futuro
EL DEPORTE DEL CINTO Y LA MAÑA. La Federación de Lucha Leonesa impulsa la cantera como el eje vertebrador para modernizar su enseñanza, potenciar la base y garantizar así la supervivencia y proyección de este deporte

El ente federativo trabaja con el empeño de sacar hornadas que aseguren la continuidad de la lucha leonesa de cara al futuro.
El Centro de Tecnificación de Lucha Leonesa, con la supervisión muy cercana de la presidenta de Susana Ropero, entrena a los jóvenes talentos y enseña las mañas tradicionales de este deporte bajo la labor coordinada de la Federación de Lucha Leonesa con el técnico Héctor de Castro que siempre ha promovido y promocionado el crecimiento de este deporte tan arraigado a esta tierra. Las escuelas de base funcionan como la piedra angular para asegurar el relevo generacional y la enseñanza de la fuerza y la nobleza del cinto.
La Federación de Lucha Leonesa se plantea impulsar la cantera como el eje vertebrador para modernizar la enseñanza de las mañas, potenciar la base y asegurar la supervivencia y proyección de este deporte tan leonés. Otro de los objetivos que siempre están presentes para el crecimiento de la lucha leonesa es acercar este deporte a los colegios y nuevas generaciones para ampliar el número de licencias federativas.
El ente federativo trabaja con el empeño de sacar hornadas que aseguren la continuidad de la lucha leonesa de cara al futuro. Un proyecto que se ha ido asentando sobre cuatro pilares fundamentales. Uno es el de la técnica, el cual engloba no sólo la lucha leonesa, sino también otras luchas tradicionales. La formación lleva un trabajo metódico y continuo para que la savia nueva siga creciendo en calidad y también fuerza para desarrollar un trabajo que dé los frutos apetecidos que se ha planteado la junta directiva, como uno de los principales planes para que este deporte autóctono por execelencia siga produciendo luchadores que aseguren el futuro.
El propio Héctor de Castro sigue siempre muy de cerca los trabajos desarrollados tanto con el Colegio de Entrenadores como con el Colegio de Árbitros. El propio Héctor de Castro diseñó un plan de Formación que recibió el visto bueno de la Federación Española de Lucha. Es el libro de ruta necesario para la preparación de los técnicos de lucha leonesa que han estado integrando el grupo de formadores de los jóvenes deportistas. El área medico-científica constituye el tercer eslabón de la cadena. De Castro ha puesto a lo largo de su trayectoria para llevar a cabo este modelo un especial énfasis en el cuidado de la alimentación y la nutrición de los deportistas, que es vital en un deporte que da tanta importancia a los pesos, así como a la preparación física, muy importante para dotar al luchador de la resistencia en sus combates en los corros. También es muy necesario vigilar y tratar la prevención de lesiones a través del preceptivo control médico. También se engloba aquí la investigación aplicada a la lucha leonesa. Todo con la idea de dar fortaleza al deporte del cinto y la maña.
Trabajo bien coordinado por los que se afanan en el aprendizaje de los talentos
Ya con Ángel Rivero al frente de la Federación y con la presidenta que le sucedió en el cargo, Susana Ropero, continúa esta labor fundamental de aprendizaje, dejando muy claro que la lucha leonesa y su actividad para asegurar el futuro debe basarse en el trabajo bien hecho y coordinado por los que forman parte de emprender esta ruta del aprendizaje de los talentos, con el fin de pulirlos de cara al futuro.
Se trata de perfeccionar las habilidades de los deportistas del Centro de Tecnificación para asegurar su progresión y potenciar la lucha leonesa, un deporte muy querido en esta tierra, que tiene la obligación de seguir creciendo y mostrar sus nuevos genios a través de este procedimiento que siempre ha propugnado la Federación de Lucha Leonesa. El Centro de Tecnificación cuenta con escenarios a su disposición, como el Luchódromo Ciudad de León e instalaciones deportivas muy preparadas que existen en León, además de los luchódromos de Riaño o Mansilla de las Mulas, así como otras zonas al aire libre en determinados puntos de la provincia de León. En suma, la lucha leonesa persigue continuar con su desarrollo.