ATLETISMO. Con el prometedor atleta de obstáculos
José Enrique Villacorta suma talento a su grupo de los Lions Factory: Rubén Leonardo
Leonardo en una competición de 3.000 obstáculos.
Rubén Leonardo (Valladolid, 2004) cambia de aires. Desde el pasado 1 de septiembre se ha mudado de la capital castellana, donde entrenaba con José Augusto Herguedas, a León para unirse a uno de los grupos de referencia del mediofondo y el fondo nacional, el que dirige José Enrique Villacorta.
El pucelano formará parte del grupo de máxima élite de su prueba, los 3.000 metros obstáculos, que reúne a los atletas con más futuro en la prueba como Carlos Ángel, Estanislao Ruiz o Manex Cívico, a los que se une en algunos entrenamientos el burgalés Dani Arce, la gran referencia internacional de la distancia ahora mismo.
Leonardo tomó la decisión antes de empezar la temporada de verano para buscar los estímulos de un grupo de élite, la comodidad de una beca federativa en la residencia y la disponibilidad de servicios médicos o fisioterapeutas. «Yo en Valladolid no tuve ningún problema, pero al final entrenaba solo y se me hacía mucho más duro. Con esto busco profesionalizarme más y tener un grupo de gente que me ayude en mi día a día", explica Leonardo.
El obstaculista, que en 2025 logró un 4º puesto en el Europeo Sub-23 de Bergen, cierra un año en el que terminó 4º en el Campeonato de España absoluto y se quedó a menos de dos segundos de conseguir la mínima para el Europeo absoluto de Birmingham, su principal objetivo. Ya en mayo corrió en Bruselas en 8:26.35, a poco más de un segundo de su marca personal, un inicio prometedor que se vio truncado por un virus gastrointestinal que le obligó a retirarse del Meeting de Niza a mediados de junio y le minó las fuerzas en Dessau (Alemania) seis días después. Leonardo sufrió ese mismo problema en julio en la Reunión Ciutat de Barcelona. Renunció al Nacional Sub-23 para gastar su última bala en el absoluto de Málaga, donde tampoco encontró las fuerzas y Alejandro Quijada le privó del bronce.
Y se pone un objetivo a corto plazo y otro final para esta temporada. El primero es el Europeo de cross de Belgrado del 13 de diciembre, la que será su última competición como sub-23, en la que quiere mejorar su 8ª plaza sub-20 hace tres años y quitarse el mal sabor de boca del 22º del año pasado. La meta final estará en clasificarse para el Mundial de Pekín a través del ranking, lo que a falta de que se establezca la mínima por la RFEA, le obligará a romper la barrera de los 8 minutos y 20 segundos en los 3.000 metros obstáculos.