SEGUNDA DIVISIÓN B
Soldado se encargó de tensionar el partido en los momentos finales
a escasos centímetros de su palo derecho. Con el marcador a favor, el responsable técnico del Real Madrid, Juan Ramón López Caro, quiso dar más consistencia ofensiva a su equipo, con la entrada en el césped nada más iniciarse el segundo periodo de Borja Ferrer. Sin embargo, no hizo más que dibujar un esquema propicio para los intereses del técnico leonés Álvarez Tomé. Mientras más hombres mantenía adelante el Real Madrid B, más huecos se abrieron para las acometidas leonesas hacia la meta rival. Al cuarto de hora de la reanudación, los visitantes se acercaron con peligro a la portería de Rubio, merced a un disparo de Chupe, que con todo a su favor, envió el esférico fuera. La contra de la Cultural no se hizo esperar. José Vega remató de forma espectacular. No menos que la intervención del portero Codina. El peligro hacia ambas porterías, fruto del esquema ofensivo de los madridistas, supuso que el recién incorporado Soldado mandara el balón al poste izquierdo de la portería local. Sólo fue el preludio de otro contragolpe de los de casa. Redondo acabó la jugada en la red. Dos a cero y partido sentenciado, pareció asegurar la parroquia culturalista. Pero no. Los madridistas acortaron distancias cuando todavía restaban minutos más intensos del choque. Soldado, muy bullidor desde que compareció en el césped, se encargó de tensionar el partido en los momentos finales. Las acometidas visitantes aparecieron por doquier en los últimos momentos del partido. El miedo estaba en el campo y en la grada. La hora, la pedían los aficionados desde el graderío. Hasta que el árbitro pitó, nadie se movió de su asiento. A la postre, tres puntos que sitúan a la Cultural más cerca de la liguilla. Los filiales del Madrid se quedaron a once puntos. Una brecha casi insalvable.