AJEDREZ
León, cita de campeones
El Magistral de León se presenta hoy en Madrid con la presencia del campeón del Mundo FIDE, Ruslan Ponomariov, el gran maestro español Paco Vallejo, que tan excelente torneo ha desarrollado en Linares y el quinto jugador del mundo el gra
El campeón FIDE Ponomariov, a la izquierda, en un torneo de Moscú
La sede del diario Marca acoge la presentación de la XVI edición del Magistral Ciudad de León que se celebrará entre los días 5 al 9 de junio. Según Marcelino Sión, director del Magistral, «esta edición presenta importantes novedades con relación a las anteriores, principalmente porque se vuelve al sistema de juego tradicional de partidas de veinte minutos por jugador, con un incremento de 10 segundos por jugada». Tomarán parte cuatro GM: el Campeón del Mundo Ruslam Ponomariov, el quinto jugador del Mundo, Veselin Topalov, la revelación del pasado año, el niño de 14 años y supergran maestro Karjakin y cerrará la nómina el también gran maestro español Paco Vallejo que ayer concluyó Linares con una excelente clasificación en ser su debut en el Wimblendon del ajedrez. Todas las partidas se jugarán en la modalidad de Ajedrez Activo, bajo las normas y el reglamento aprobado por la FIDE. Se disputarán dos Semifinales eliminatorias y los vencedores jugarán la Final. Habrá dos cabezas de series, según el ranking oficial de la FIDE y tanto las semifinales como la final se disputará, a cuatro partidas bajo esta modalidad. En caso de empte, se jugarán desempates en la misma sesión a partidas rápidas de 5 minutos. El arbitro principal se rá un año más el colegiado sevillano Joaquin Espejo Maqueda. Diario de León se puso al habla con el gran maestro Topalov, asiduo participante en numerosas ediciones del Magistral, para recavar su opinión a cerca de la vuelta a esta modalidad de ajedrez activo sin asistencia de ordenadores. «Es una acertada revisión del sistema, dijo, porque permite conocer con mayor exactitud la fuerza de cada participante que ahora no tendrá a nadie detrás para asesorarle. Creo que incrementa la emoción, aunque se crea que con ordenadores la cosa fuera más interesante». Además, el maestro auguró que «el potencial de juego de cada jugador sólo se puede saber cuando piensa con su propia cabeza y pone en practica los recursos que conoce y recuerda y no los que en un momento determinado la proporcione la máquina, que, a veces, como sucedió hace dos años, también se equivoca y da la partida ganada a quien la tiene perdida. Creo que es mejor así».