Del Bosque no quiere forzar al delantero ante los italianos
«Raúl jugaría si fuera la final»
«Si fuera la final Raúl hubiera hecho un esfuerzo para jugar». Vicente del Bosque aseguró ayer lunes que en el caso de que el Real Madrid afrontase hoy martes un partido decisivo contra la Juve el delantero no se habría perdido el duelo contra los italianos. El entrenador madridista también anunció que Raúl estará disponible para la vuelta en Delle Alpi del día 14, pese a que tras su operación de apendicitis se temía que no podría jugar ninguno de los dos encuentros de semifinales. Raúl, que fue operado el 21 de abril, está acelerando su recuperación y hoy incluso llegó a participar junto a sus compañeros en el entrenamiento del Real Madrid, porque quiere regresar cuanto antes para colaborar en el camino hacia la ''décima'' y en el momento de la temporada en el que el equipo busca un doblete histórico. Ausente ante el Manchester La estrella madridista se ha perdido los tres últimos partidos, frente al Manchester United en el estadio de Old Trafford, contra el Sevilla en La Cartuja y ante el Mallorca en el Bernabéu, y sin él Del Bosque ha recurrido a un nuevo once con Guti y McManaman en el equipo titular. Sin Raúl, el Madrid dio una exhibición de fútbol ofensivo en Manchester -aunque encajó cuatro goles- y ganó con una lección de efectividad al Sevilla por 3-1 con Guti y Zidane sobresalientes, pero fue humillado por el Mallorca por exceso de confianza y con un rotundo fracaso en defensa. Con la sociedad Zidane-Guti el Madrid es más espectacular en ataque, pero sin Raúl es más vulnerable atrás, y los blancos echan de menos el espíritu que contagia el 7 a sus compañeros y los problemas que tienen los rivales para sacar el balón desde atrás cuando enfrente se encuentran con un delantero incansable en la presión, además de ser letal en el área. Y es que Del Bosque sabe de la importancia que tiene el delantero en el seno de la plantilla del Real Madrid, aunque también de la calidad del resto de compañeros que tienen esta noche una ocasión de oro para seguir demostrando que son un equipo compacto y siempre dispuesto al ataque. Ante el Juventus, un equipo marcado por el patrón italiano, el Real Madrid debe dejar claras sus aspiraciones de cara a revalidar el cetro en la Liga de Campeones.