FÚTBOL BASE
Sin tregua hasta el pitidio final
Excelente partido el que ofrecieron los alevines del San Ignacio y la Ponferradina. Ambos equipos están compuestos por niños de primer año, lo cual acentúa todavía más el valor del fútbol que brindaron el pasado sábado al medio cente
El San Ignacio no dio tregua pese a situarse varias veces por detrás en el marcador
La verdad es que pocas cosas más se le puede pedir a un partido de fútbol, con relación a lo que el pasado sábado ofrecieron en el Polígono los alevines del San Ignacio y la Ponferradina. El choque tuvo emoción porque las alternativas en el marcador fueron constantes, se pudieron ver jugadas de mucho mérito y, como postre a tan excelente menú deportivo, ocho tantos de bella factura divididos equitativamente para cada conjunto. Comenzó anotando la Ponferradina gracias a un gol tempranero, obra de Pablo Díaz. A partir de entonces, el San Ignacio se lanzó al ataque buscando igualar la contienda, un objetivo que terminó por encontrar en el minuto 17 cuando Adrián restableció la igualada. Antes de eso, los colegiales habían dispuesto de dos buenas ocasiones en botas de Omar y del propio Adrián. Éste último jugador puso en serios aprietos al meta Miguel, que respondió a su duro disparo con una excelente intervención, despejando el cuero. La Ponferradina no le volvió la espalda al encuentro y así, Pablo Fernández chuta fuerte y Borja, bien colocado, rechaza el balón evitando el peligro. El San Ignacio tuvo unos minutos de buen fútbol, pero tanto Omar como Adrián siempre se encontraron con la perfecta actuación del meta blanquiazul Miguel. En la última ocasión del primer tiempo, fue Garnelo el que puso a prueba los reflejos del portero de la Ponferradina, pero éste despejó la pelota lo justo para que se estrellara contra el poste. En la segunda parte casi todas las ocasiones terminaron en gol. Parece que el tiempo de descanso les sirvió a los delanteros para engrasar la artillería. Jonathan empezó adelantando a la Ponferradina. Después Omar y Marcos desperdiciaron dos buenas ocasiones antes de que el San Ignacio empatara por medio de Omar. A partir de aquí hubo borrachera de goles que concluyó con otros dos para cada equipo, lo que dejó las tablas en el marcador al final de la contienda. Fue quizá un justo premio a la excelente combatividad de todos los protagonistas. Otro marcador habría sido injusto. Marchante dirige a los del San Ignacio y su colega en el banquillo de la Ponferradina era Coedo.