Tras caer con el Lugo, el choque de Langreo llega entre rumores de maletines
La Deportiva quiere acabar con dignidad
En medio de tanta especulación sobre el hombre llamado a ocupar el banquillo deportivista la próxima temporada, la plantilla ponferradina trata de abstraerse a las circunstancias para afrontar en el mejor estado posible el último partido de la temporada. Ayer se reanudaron los entrenamientos, después de la doble jornada de descanso que concedió Simón, para iniciar la preparación del encuentro de Ganzábal. Los jugadores saben que la afición está de uñas por la derrota del pasado domingo y la forma en que se produjo. Por esa razón quieren realizar un buen partido en tierras asturianas que deje a salvo su reputación. No lo tendrán sencillo porque ahora ya circulan rumores sobre una posible prima a los blanquiazules desde Lugo, para que «rematen la faena» que iniciaron el pasado domingo y acaben por hacerle el favor completo al cuadro lucense ganando en Ganzábal a la Unión Popular de Langreo, que lucha también por salvar la categoría. Desde Lugo se aprestan a desmentir esa posibilidad, ya que el conjunto rojiblanco debe dinero a sus futbolistas por las dificultades económicas que le afectan. En Ponferrada hay división de opiniones al respecto, algún directivo afirma que recibir dinero por ganar un partido debería de estar permitido, mientras que el propio presidente entiende que sus jugadores deben ganar por su condición de profesionales y sin maletines de por medio. Por todo ello, la plantilla lo tiene difícil, ya que si sale a pelear por la victoria habrá quien acuse a los jugadores de estar primados y, si entregan el armamento y no plantean batalla, dirán que la prima les llega del propio Langreo.