CICLISMO
Gálvez puso en aprietos a Petacchi
Alessandro Petacchi, del Fassa Bortolo, se encuentra en estado de gracia y en un esprint, en el que sólo encontró oposición en Isaac Gálvez (Kelme), se adjudicó su tercera victoria en el Giro, que cumplió su sexta jornada. Petacchi rati
Petacchi levanta los brazos como vencedor, algo que ya ha hecho tres veces
Los 222 kilómetros entre Maddaloni y Avezzano fueron recorridos por Petacchi en 5 horas, 11 minutos y 52 segundos; mismo tiempo que el español Isaac Gálvez, el checo Svorada, Velo y Garzelli, único de los favoritos que llegaba en el tiempo del ganador, pues como en otras llegadas en el tramo final se produjo un corte y volvía a pillar, entre otros, a Aitor González, que se dejó ocho minutos. Una llegada más fácil de lo esperado, decía Petacchi exultante de alegría, pues una vez más su compatriota Mario Cipollini, a pesar del buen trabajo de sus compañeros de equipo, se quedaba y sólo lo pasó mal cuando Gálvez, que no llegó bien colocado a la recta final, inició una impresionante remontada que le dio un segundo puesto que sabe a poco. La etapa tuvo un comienzo fulgurante y prueba de ello es que en la primera hora se recorrieron 42 kilómetros, récord de velocidad en lo que va de carrera, aunque se hizo en grupo, pues la escapada del día nacía siete kilómetros después y los protagonistas fueron el italiano Moreni (Alessio), el sueco Backstedt (Fakta) y el español Zaballa (Kelme Costa Blanca). El pelotón no reacciona y en un abrir y cerrar de ojos el hueco se va a los ocho minutos, en el intergiro, en el kilómetro 79, diferencia que hizo sonar la alarma en el pelotón, especialmente en el equipo Fassa del líder Petacchi y el Domina Vacanze del esprinters Cipollini en su afán de igualar el récord de 41 victorias que tiene su compatriota Alfredo Binda. Marcaron ritmo de caza, pero no fueron rebajando las diferencias en la medida que esperaban. Momentos de tensión en el grupo principal que provoca numerosas caídas, afortunadamente sin mayores consecuencias y entre los que tuvieron que echar pie a tierra el español Aitor González. Poco a poco en el grupo empezaron a colaborar otros equipos, especialmente con esprinters en sus filas y esto hizo que a falta de una veintena de kilómetros para el final la diferencia quedara reducida a tan sólo un minuto para llegar la neutralización a falta de 5 kilómetros de la llegada tras 168 kms de escapada. En el esprint, una calco de lo sucedido en días anteriores, los compañeros de Cipollini toman la iniciativa y Petacchi a su rueda, pegado a Cipollini que pronto deja claro que tampoco era su día, por lo que Petacchi pasa a un primer plano y sólo en el tramo final tiene algún que otro problema ante Gálvez. Aitor González, tranquilo El español Aitor González, del Fassa Bortolo, se muestra tranquilo para afrontar el primer envite serio del Giro, el final en el alto del Terminillo, primero de los cinco con que cuenta la presente edición. «No conozco el puerto, pues vuelvo a repetir que no me gusta inspeccionar las jornadas previamente. Es un puerto muy largo pero no excesivamente duro. Al ser la primera llegada en alto le tengo respeto, pues los músculos suelen acusar el cambio del llano a la montaña», matizó. Aitor González agregó que «será el primer test importante para los que luchamos por la general final y servirá para comprobar el estado de forma de cada cual».