Diario de León

OPINIÓN Carlos de Torres

Leblanc no los quiere guapos

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Jean Marie Leblanc, patrón del Tour de Francia, hizo valer la máxima de que cada uno invita a su casa a quien le da la gana y dejó fuera del Tour del Centenario nada menos que al campeón del mundo, el italiano Mario Cipollini, en contra de la opinión generalizada de que la medida representa una cacicada. Cipollini es especial. No es un corredor que pase inadvertido en ninguna carrera, y menos este año, en el que anda iluminado. Su aspecto, su carisma, sus pequeños escándalos y sus «desapariciones» de las carreras hacen del toscano, de 36 años, un hombre anuncio en cuya camiseta, con el arco iris, se anuncian una docena de empresas. Es la rentabilidad en persona en un deporte de imagen. Si a todo esto se le añade su palmarés, nos situamos ante un ilustre del ciclismo mundial. Esta temporada está en la cumbre: ganó la Tirreno Adriático y acaba de superar el récord de Alfredo Binda en el Giro con 42 victorias. En el Tour ha firmado 15 triunfos de etapa. Y sin embargo, no estará en París el 5 de julio. Leblanc «pasó» del Domina Vacanza y de Cipollini. Primera conclusión: los mejores no van a estar en la mejor carrera del mundo. Faltará el más rápido del pelotón y los demás «guepardos», como McEwen, Zabel, Kirsipuu, Petacchi, Svorada y compañía no podrán destronar al rey. El espectáculo pierde en las llegadas. El jefe del Tour apostó por los franceses La Boulangere, AG2R y Jean Delatour y tuvo el «detalle» de acordarse del Euskaltel Euskadi, equipo éste último que le garantiza el espectáculo en los Pirineos, hecho, posiblemente, más rentable que la presencia de «Cipo». Además, «el Rey León» no es de los que se muerden la lengua y Leblanc no es sordo. Ya escuchó algún «piropo» del italiano el año pasado y eso figuró en acta. Por si acaso, el mejor esprinter del mundo acaba de mandarle otro recado: «Esto ha sido una puñalada, ya que me prometió lo contrario y su decisión es de dictadores y una ofensa para el ciclismo italiano y mundial», dijo. «Antes que un espectáculo, el Tour es una competición y había que elegir entre el corazón y la razón», dijo Leblanc, tal vez convencido de que Armstrong, Beloki y compañía estarán temblando ante la presencia de los equipos franceses invitados tras una decisión tricolor. En definitiva, que al Tour no se va a lucir modelos de maillots, ni a hacerse fotos con las azafatas de turno ni a dar la espantada cuando a uno quiere para fotografiarse al día siguiente tirado en una playa. Al Tour se va a competir. No vale ser guapo y campeón mundial. Eso, pensará Leblanc, es para la prensa rosa. Las reacciones del mundillo ciclista lamentan la ausencia de Mario. El estadounidense Lance Armstrong lanzó desde Montecarlo un cable al italiano: «No lo entiendo. Cipollini tiene una personalidad muy grande.

tracking