La Real desaprovecha el primer match-ball y da vida al Madrid
Los donostiarras no pudieron pasar del empate con un Valencia que jugó con diez media hora
Baraja intenta arrebatar un balón a Karpin, que ayer no tuvo un día muy acertado
La Real Sociedad conoció como nunca el vértigo del que ya se ve y se siente campeón y desperdició una oportunidad pintiparada para sentenciar la Liga. Mereció ganar por juego y ocasiones, pero le pesó la responsabilidad y no pudo pasar de un discreto empate frente a un Valencia mermado por media docena de bajas que, además, jugó más de media hora en inferioridad por la rigurosa expulsión de Ayala. Sigue con todo a su favor, ya que aventaja en un punto y en «average» particular al Real Madrid a falta de dos jornadas, pero tendrá que sufrir una eternidad si quiere alcanzar la gloria 21 años después. Este empate le pesará en el ánimo y dará vida a un Madrid que se acostó el sábado derrotado y se levantará el lunes dispuesto a devorarse al Atlético en el Calderón. Dentro de dos semanas a la Real le espera Balaídos, con un Celta que se juega la «Champions». En Anoeta se respiraba un ambiente extraordinario, que combinaba euforia, tensión y ansiedad. Sensaciones que desde el primer minuto se transmitieron a los jugadores locales, sabedores de que si ganaban decidían virtualmente el campeonato y de que el Valencia se jugaba su presencia en la «Champions» -sigue a un punto del Celta- y lo iba a poner más que difícil. Pese a los lógicos nervios del modesto que se ve grande, la Real salió en plan mandón. Dominaba territorialmente a un Valencia contragolpeador pero no era el equipo fluido de tardes precedentes. Le faltaba desborde por banda, toque y desmarque. Aunque Nihat obligó a lucirse a Cañizares en una bonita combinación donostiarra, estaba cantado que tan trascendente choque podría romperse a balón parado. Una faceta en la que la Real ha sobresalido este curso y el Valencia ha fallado más de la cuenta. En otro despiste, los de Benítez permitieron rematar solo a Xabi Alonso, a la salida de un córner ejecutado con el «guante» de De Pedro. Júbilo, delirio y algún tímido grito de campeones. Pero poco duró la alegría en casa del pobre porque al cabo de tres minutos, el Valencia se tomó cumplida venganza. Falta lateral, toque inteligente de Vicente, volea del francés Reivellere y gol sorprendente. Jarro de agua fría para Guipúzcoa entera. La presión se incrementó en la reanudación y como es habitual en las últimas jornadas, llegó la polémica. Turienzo mostró la segunda amarilla a Ayala por una mano que estimó voluntaria. El Valencia se quedaba con uno menos. La Real tuvo una última ocasión pero ya fue incapaz de variar el resultado. Goles: 1-0, min 32: Árbitro: Incidencias: Los donostiarras tiene todo a su favor, al ganar en un punto y en «average» al Madrid, pero tendrán que sufrir La Real dominó territorialmente al Valencia, pero no era su habitual juego fluido