Diario de León
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LA TRAYECTORIA de los conjuntos leoneses está teniendo más sombras que luces, llenando de dudas lo que será el devenir de cada uno de ellos. La escasez de goles conseguidos pesa como una losa y uno se pregunta si es tan difícil marcar un gol. Esta pasada jornada entre los cinco representantes solamente han logrado tres tantos y sólo dos conjuntos fueron los capaces de batir la portería rival, quedándose los otros tres con el rosco en el marcador. Triste panorama que no hace más que ofrecer no un mar, si no un océano de dudas. El equipo del Promesas Ponferrada por fin consiguió en esta temporada el primer triunfo en su feudo, que le permite mantener las opciones de su objetivo inicialmente fijado. El recorrido es duro porque los rivales son fuertes, pero ahí es donde de verdad llega la confirmación de un equipo, y si éste merece estar en posiciones de privilegio. El hacer regalos ya es tiempo pasado, los comodines no existen y ante dificultades y obstáculos hay que crecerse, porque cada uno tiene lo que tiene en cada momento y no cuando uno quiere. El ser o no ser depende de todos, aunque los futbolistas sean los principales protagonistas. El Atlético Bembibre va de mal en peor jornada tras jornada. La derrota sufrida ante un flojo conjunto hace que cierre la tabla clasificatoria. Cuando un equipo está en problemas todo se vuelve en su contra y lo que antes favorecía ahora perjudica. La falta de confianza, mentalidad y motivación constituye un serio handicap para salir adelante. Si a esto unimos la falta de sintonía entre los dirigentes del club y el equipo de gobierno municipal la situación se torna delicada. El fútbol necesita de la política para subsistir, pero nunca la política se puede meter en el fútbol, si no el único perjudicado es el equipo, en este caso el Atlético Bembibre. El club de Ciñera, la Hullera, no acaba de sacar los partidos adelante ante rivales claramente inferiores. Cuando no se consiguen los tres puntos ante contrarios de menos nivel no existen excusas ni lamentaciones. La experiencia de algunos jugadores unido a las ganas de los más jóvenes y el saber estar de su entrenador en la categoría constituyen el principal aval de confianza y credibilidad, pero esto no puede tardar mucho en demostrarse. El filial de la Cultural vuelve a coger la cuesta hacia abajo. La buena racha se ha venido al traste y es que cuando se arrastra un lastre importante de atrás cualquier fallo vuelve a encender la situación de alarma. La falta de acierto goleador así como la facilidad de encajar goles producen sensaciones muy difíciles de controlar. Su entrenador debe de afinar bien los instrumentos para producir buena sinfonía. La nave bañezana logró en el último suspiro, con más pena que gloria, salvar un punto. Crear ocasiones si no se materializan carece de valor y más cuando lo único que cuenta son los goles. El público no puntúa, los artistas son los jugadores. La fantasía controlada puede producir buenas sensaciones, pero si éstas no se desarrollan en el terreno de juego la decepción aparece, provocando cierta desilusión.

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