Una polémica decisión arbitral impide a León sumar otra victoria
Una personal y una técnica a Martín Ferrer a falta de 40 segundos dieron el triunfo al Orense
El pívot Loren González intenta impedir que Sony Vázquez anote en la canasta de su ex equipo
Baloncesto León cayó ayer en Orense víctimas de los nervios finales. El equipo fue por delante durante bastantes periodos del partido y aunque en el último cuarto permitió a los gallegos ponerse por delante llegó al último minuto con opciones. Pero Martín Ferrer perdió los nervios a cuarenta segundos al ver como le pitaban una personal que toda la delegación leonesa considera injusta y le cayó una técnica que otorgó cuatro tiros libres consecutivos y balón en banda al equipo local que supo aprovechar la oportunidad otorgada por la pareja arbitral. Además, esta jugada supuso la exclusión de Martín Ferrer, que al unirse a la de Mosley, privó a León de pívots para jugar los decisivos instantes del partido. Finalmente Onyekwe no pudo jugar y el equipo le echó en falta, y aunque en defensa supo frenar bien al rival tuvo bastantes problemas para anotar ya que Jamalh Mosley estuvo muy espeso hasta el descanso con una mala serie anotadora. El propio pívot nigeriano se mostró disgustado por la derrota y resaltó que el equipo tuvo opciones de ganar hasta el final. Onyekwe auguró que el próximo miércoles estará disponible para jugar en el Palacio leonés contra Los Barrios. El partido mantuvo un resultado muy igualado durante los cuarenta minutos y aunque el Orense se intentó ir en la recta final del primer cuarto, el equipo Jareño apretó los dientes y alcanzó la igualada. En el segundo cuarto se mantuvo la tendencia de ventajas leves y fue en el tercero -habitualmente el peor de los leoneses- cuando empezó a consolidar sus opciones de victorias al irse de cuatro o cinco puntos durante buena parte de los diez minutos. Pero en el último cuarto el equipo empezó a sufrir más y se fue atascando hasta permitir que el Orense se pusiese arriba en el tanteador. La situación de igualdad con rentas leves se mantuvo hasta el último minuto gracias a una buena de triples de León, pero llegó la jugada decisiva protagonizada por los árbitros. León peleó hasta el último instante pero la diferencia fue ya insalvable. El equipo, muy molesto León regresa muy molesto por la jugada final. Y es que consideran que ni siquiera hubo personal y por lo tanto las protestas de Martín Ferrer eran totalmente lógicas. Incluso Jareño nada amigo de hablar de los árbitros no pudo contenerse. «Han decidido el partido los cuatro tiros libres. Cuatro tiros libres de un buen jugador como Bernabé es una ventaja que ya me gustaría tener a mí». En todo caso, el técnico alabó el esfuerzo y la actitud de su equipo.