El tono conservador de la Real allana la senda de la victoria al Depor
Jauregui apuñala a su propio equipo con dos goles en propia puerta que fueron decisivos

Tristán e Igor Jauregui pelean la posesión de un balón en una acción
La Real Sociedad desaprovechó una inmejorable ocasión para llevarse tres puntos de Riazor y prolongar la crisis de un Deportivo tras el fiasco de Mónaco. Los donostiarras se pusieron por delante en el marcador, pero su excesivo conservadurismo terminó por castigarlos con una derrota que llegó en forma de dos tantos en propia puerta de Jauregi. El público se olvidó del ridículo en Mónaco y aplaudió al Deportivo en su salida al campo, pero los suyos no correspondieron al ánimo recibido con un buen inicio del partido. En los visitantes, sólo cuando Nihat enganchaba la pelota los defensas locales sentían alguna preocupación. Y fue precisamente el jugador turco el que cambió con un gol el rumbo de un anodino partido. El delantero enganchó un disparo raso desde el fuera del área, ajustó al palo y envió el balón al fondo de la red, ante la desesperación de un Molina que llegó a tocar la pelota. Más que reaccionar, los de Irureta tuvieron que sufrir las evoluciones de una Real agrandada que tuvo ocasiones para irse con un segundo gol antes del descanso. La racanería de los donostiarras fue castigada con el empate, que llegó gracias a un gol en propia puerta de Jauregi. Sólo entonces la Real se acordó que también tenía que atacar, pero para entonces los blanquiazules ya creían en la victoria, que lograron a tres minutos de final con otro tanto del mismo futbolista en su portería, cuando el partido ya amenazaba a final con reparto de puntos.