La edición de 2004 se presenta con la reaparición del Mortirolo como novedad
La 87 edición del Giro de Italia fue presentada ayer en el Auditorio de Milán ante la espectación de numerosos medios de comunicación, corredores y directores deportivos que han disfrutado de una ceremonia equiparable al espectáculo que busca la ronda italiana en el 2004. La ronda italiana presenta un calendario repleto de etapas de bella factura para el espectáculo, que es una asignatura pendiente en las últimas ediciones del Giro, y así se han retomado destinos que han marcado la historia de esta carrera y que hicieron que la «maglia rosa» fuera considerado un bien muy preciado. El recorrido presenta menos finales en alto y, sobre todo, menos kilómetros de contrarreloj que en la prueba disputada este año. La montaña será de nuevo el protagonista de la ronda italiana, ya que vuelve el temible Mortirolo (con final en Aprica) que tanto castiga las piernas de unos corredores que saben perfectamente la dureza de este clásico gigante alpino.