Ferrero tiene en el Masters su ocasión para ser número uno
Sólo Roddick puede impedírselo en un torneo en el que también estará otro español, Carlos Moyá

Juan Carlos Ferrero parte como uno de los grandes favoritos al título en el Masters de Houston
Un dato para la historia del Masters Cup. Desde el año 1974 no vuelve a jugarse el torneo en pista descubierta, en este caso en la del Westside Tennis Club de Houston, con graderíos para 7.500 espectadores. Aquel año el evento se desarrolló en Melbourne (Australia) con presencia española, la de Manuel Orantes, integrado en el Grupo Blanco con Ilie Nastase, Raúl Ramírez y Harold Solomón. El llamado entonces zurdo de Granada no pasó la liguilla clasificatoria. Jugaron las semifinales Nastase-Newcombe y Vilas-Ramírez, clasificándose para el partido decisivo el argentino Guillermo Vilas y el rumano Ilie Nastase. Venció el sudamericano por 7-6, 6-3, 3-6, 3-6 y 6-4. El premio al campeón fue de 40.000 dólares. La edición del Masters de 2003 presenta como singular aliciente la batalla por la primera plaza de la clasificación mundial, en poder del americano Andy Roddick. El estadounidense seguirá siendo número 1 del mundo siFerrero pierde los tres partidos de la liguilla a pesar de los resultados conseguidos por el propio Roddick. Otra posibilidad: si llega a las semifinales y Ferrero no lo consigue. Tercera opción: si vence a Ferrero en la final. Juan Carlos Ferrero recuperará el mando de la clasificación si gana 3-0 en la liguilla y Roddick no mejora el 1-2 y no llega a las semifinales. Otra posibilidad: si gana 2-1 en la liguilla y llega a la final, al tiempo que Roddick no alcanza las semifinales. Tercera opción: Si derrota a Roddick en la final. En cuanto a Roger Federer, el tercero en discordia, escalará el liderato mundial si se proclama campeón invicto, Roddick pierde por 0-3 y Ferrero no mejora el resultado de perder por 1-2 y no llega a las semifinales. Críticas hacia el escenario La competición del Masters masculino de tenis no ha comenzado todavía en Houston, pero el primer duelo ya se vivió entre los jugadores que consideran que el nuevo campo construido en el Club Westside es el ideal para el último torneo del año, y otros que opinan todo lo contrario. La lista de los defensores está encabezada por los jugadores estadounidenses Andre Agassi y Andy Roddick, dos amigos íntimos del dueño del campo, el comercialmente millonario Jim McIngvale, que dijeron que el campo con una capacidad para 7.500 espectadores y la superficie de la pista son >perfectas<. Mientras, en la lista de los críticos la encabezó el suizo Roger Federer, quien dijo que un torneo como el Masters no podía jugarse en un campo pequeño y aunque reconoció que había tenido tiempo para adaptarse con los entrenamientos, no le «gustaba» el escenario elegido para el último torneo del año entre los mejores del mundo.