Un castañero saltó al Camp Nou buscando la reconciliación con su esposa
David Roberto G. G., un vendedor de castañas de Mataró (Barcelona), reconoció que el arrebato que le cogió en la noche del domingo en el Camp Nou, cuando saltó al césped tras el gol de Kluivert en el Barcelona-Betis, lo hizo por desesperación, para recuperar el amor de su mujer. Paqui, la mujer de Roberto, y con quien tiene tres hijos y una parada de castañas en la capital del Maresme, no le pareció muy acertada la idea de su marido y dejó entrever que la solución a su crisis no pasa por el exhibicionismo en un campo de fútbol, ni que esta crisis amorosa se tenga que ventilar en público. No es la primera vez que el Camp Nou sirve de plataforma para espontáneos y reivindicaciones. Miembros del movimiento anti-globalización saltaron con una pancarta con el lema «Detengamos la Europa del Capital» al feudo barcelonista el 16 de marzo del año pasado. Dos de ellos se encadenaron en las bases de las porterías mientras que un tercero fue interceptado cuando corría por el césped.