Dos genialidades de Fran salvan a la Cultural ante un romo Palencia (2-0)
El jugador zamorano mantiene la regularidad de su equipo y le afianza en puestos de liguilla

Sarmiento acusó demasiado las condiciones del encharcado terreno para desarrollar su juego técnico
El lamentable estado del césped del estadio Antonio Amilivia marcó el encuentro entre la Cultural y el Palencia. Si hace ocho días se aplazó el partido ante el Real Madrid B en la Ciudad Deportiva por la lluvia, ayer se jugó sin complicaciones, pese a que el agua caída durante el fin de semana dejó como una laguna el terreno de juego. Una vez que se decidió celebrar el partido, la pregunta que hacía la grada iba claramente dirigida al entrenador local, Luis Ángel Duque. Ante un campo en condiciones muy pesadas por el agua, ¿por qué Mario y Raúl Ibáñez se quedaron en el banquillo?. Son dos futbolistas todoterreno que se parten la cara en cualquier ambiente. Sin embargo, optó por las cualidades técnicas de Sarmiento en la zona ancha y de Rubén Vega, entre líneas, como acompañante de Paulino en la punta de ataque. Conforme se sucedieron los minutos, la Cultural nunca adquirió el ritmo de partido, aunque dominó más que el Palencia, más por su condición de local que por otro motivo. Los de Alfredo Merino, mientras tanto, se dedicaron a nadar, nunca mejor dicho, y a guardar la ropa, con el único propósito de mantener el cero a cero el mayor número de minutos posible. Incluso, se atrevieron a cimentar contras que situaron en serios aprietos a la cobertura leonesa, muy seguro sobre todo por el centro, en la que Miguel Alfonso e Ivo se comportaron como de costumbre. El catalán demuestra con el paso de los encuentros que está adaptado perfectamente al equipo y éste no nota para nada la ausencia del brasileño Adriano. El centro del campo alternó el dominio con imprecisiones que favorecieron al cuadro visitante, sobre todo cuando un error de Sarmiento propició que Agustín penetrara por su carril, con un servicio al que no llegó en última instancia Cuyami debido a que Miguel Alfonso sacó el balón hacia el centro, con el peligro que entraña, aunque la acción careció de más trascendencia. Se produjo cuando el reloj indicaba que al primer tiempo le quedaban diez minutos de vida. La dinámica del encuentro no varió durante los últimos compases de los primeros cuarenta y cinco minutos. Escaso juego y menos oportunidades de marcar para los dos equipos contendientes. Sólo ganas sobre un campo impracticable para desarrollar el fútbol de toque para el que estaba diseñado el equipo culturalista en la tarde de ayer. Los minutos discurrieron sin ningún sobresalto en las porterías. Los palentinos, concienciados por su problemática situación en la tabla clasificatoria, se obligaron a dar de sí el máximo esfuerzo, con un terreno dispuesto para este cometido. El entrenador ex culturalista Alfredo Merino, cuestionado desde hace algunas semanas en su puesto, tampoco quiso excusarse de nada. Obligó a sus pupilos a la batalla, más aún, después de la última afrenta copera. Los segundos cuarenta y cinco minutos volvieron a caracterizarse por los mismos sinsentidos de la primera parte, con la única variación sobre la decoración inicial en la pifia del guardameta Cabrero, víctima del estado del césped, ante el lanzamiento de falta del capitán Fran, que supuso el gol y la calma en el entramado local. El tanto de Fran dio otro aire muy diferente al encuentro. Alfredo Merino se vio obligado a recomponer líneas. La búsqueda del empate se convirtió en su objetivo inmediato. A punto estuvo de liarla el visitante Seba cuando, tras descomunal error defensivo local, se quedo solo y sin ideas para batir a un dubitativo Rafa. Dos minutos más tarde, en el 58, Javi Navarro remató de cabeza un balón que se marchó fuera por escasos centímetros, con Rafa de estatua. Pero otra genialidad de Fran solventó el encuentro a favor de los dirigidos en la parte técnica por Luis Ángel Duque. El zamorano enganchó un disparo raso y pegado al poste derecho de la portería de Cabrero que sentenció. El Palencia gozó a falta de cuatro minutos de un penalti a su favor, que se encargó de lanzar y fallar Óscar Cuadrado.