PP y PSOE aproximan posturas pero nadie quiere ceder todavía
Una inoportuna gripe de Josecho Pardo limita su papel de mediador que plantean las partes
Francisco Fernández, García Prieto, Gil y Martínez, anteayer en el palco
Baloncesto León empieza a ver la luz al final del túnel y aunque los partidos se mantienen de forma pública totalmente intransigentes en sus posturas todo apunta a que llega un pacto de mínimos que impida la muerte del club. Tanto desde el Ayuntamiento (PSOE) como de la Diputación (PP) se insistió ayer por parte de sus máximos responsables en las mismas declaraciones de la jornada del miércoles, pero ya se han producido los primeros contactos directos entre ambos partidos y aunque nadie quiere ceder de momento un principio de acuerdo podría estar tomando cuerpo, aunque se enfrenta un problema añadido y es que Josecho Pardo tiene dificultades para ejercer de mediador puesto que una inoportuna gripe le impide avanzar en el que trabajo para el que ha sido señalado por las dos partes. El alcalde Francisco Fernández y el presidente de la Diputación, Javier García Prieto, dialogaron sobre la situación creada de forma directa en la noche del miércoles en el palco del Palacio de Deportes en el partido del Ademar. El problema se centra ahora en las formas, puesto que ni a unos ni a otros les ha gustado la actuación de sus rivales políticos durante los últimos movimientos en torno al futuro de Baloncesto León. Donde si se trabaja intensamente en el club, en el que se están analizando las fórmulas jurídicas para tener todo ultimado de cara a evitar la quiebra el próximo 1 de enero si los partidos políticos realmente han bueno ese «gran pacto» que fue anunciado públicamente hace dos meses pero que en ningún momento ha sido real, puesto que la utilización política del tema ha sido patente por ambas partes. El equipo de gobierno municipal del PSOE considera que ya ha realizado un generoso esfuerzo al asumir las deudas acumuladas por el anterior equipo del PP y quiere enviar el problema hacia la institución que ahora dominan los populares, la Diputación. El alcalde alega que por responsabilidad no puede gastar más en un club. Pero en la institución provincial se alega que el propietario del equipo es el Ayuntamiento y que por lo tanto debe ser quien dé solución al problema, aunque existen reiterados posicionamientos en favor del diálogo. García Prieto está dispuesto a colaborar pero no a permitir que la «patata caliente» que supone León se la remitan totalmente.