El Club Leonés repartió los puntos con sus rivales en el debut liguero
El pelotari Goyo se lesionó y rompió las expectativas deseadas de cara a los futuros partidos
El Club Pelota Leonés viajó el pasado fin de semana al pueblo vallisoletano de Pedrajas de San Esteban. Primera cita en este Campeonato de España de Clubs Segunda División y primera, a su vez también, lección de puesta a punto y ojo avizor para futuras jornadas a disputar. Hay momentos en la vida que, por equis, be o ceta, lo que en principio parecía un camino de rosas se torna difícil y complicado. Me explico: Llegó el Club de Pelota Leonés a Pedrajas con tiempo suficiente, antes del inicio de los partidos, preparado y motivado para plantar cara a sus contrarios del Club Jaime Oñate. La sorpresa estaba esperando a los leoneses agazapada en la propia cancha. La condensación y humedad acumulada durante la noche en el frontón hacía impracticable el poder jugar. Reunión de delegados. Pruebas sobre la cancha y nones. Así no se puede. Se recogen herramientas, mudas, camisetas y pantalones y todos hacia Iscar en busca de otro frontón cubierto que no «sudara». Cancha, la de este pueblo, estupenda y sin humedades. Pero... un grupo de manistas profesionales estaba probando el material para los partidos que por la tarde se iban a disputar. No se podía jugar. Otra vez a los coches y se continúa el camino hacia el próximo pueblo de Vallelado, ya en la provincia de Segovia. El reloj ya marcaba las 13.30. El Club de Pelota Leonés había recorrido cuarenta kilómetros a mayores y los pelotaris, hasta ese momento, sin poder dar un solo paletazo para estirar piernas, brazos y músculos. Por fin en Vallelado. En el frontón municipal se disputaban unos partidos de herramienta de la División de Honor. Había que esperar. Partido de paleta Cuando el reloj llamaba a los lugareños a la pianza y comida es decir a las 14.30 saltaron a la cancha Ricardo y Amilivia para disputar el partido de paleta. Después de este periplo por las provincias de Valladolid y Segovia cualquier cosa podía suceder. La tensión y los nervios acumulados por las horas de espera parecían no tener buen presagio. Ricardo y Amilibia, sin embargo, empezaron el tanteo a su favor. Ricardo en los cuadros alegres golpeaba con soltura muy centrado y soltando con rabia la adrenalina acumulada por esta mañana tan complicada. Amilibia, en la zaga, tratando de no resbalar en algunas zonas de la cancha que empezaban a tomar humedad. Uno y otro marcaron las diferencias alzándose con el triunfo por 35-24. Solamente faltaba que Alberto y Goyo pusieran su firma, ganando el encuentro de pala corta. Manos a la obra y con tesón, los dos asturianos, que el Club de Pelota Leonés ha fichado, no perdieron ni un segundo en conseguir un marcador más que notable a su favor. Los jugadores, que no intervenían en la contienda y que el Club Leonés había invitado a este desplazamiento para apoyar a la pareja fichada, se frotaban las manos y en voz queda comentaban «esto está chupado, hoy nos llevamos los dos puntos». Y sucedió. La cancha se ponía cada vez más resbaladiza. Goyo quiso restar una pelota, patina y da con su corpachón en el suelo. Trastazo descomunal que le deja fuera de combate. A esas alturas el marcador apuntaba 38-35 para los leoneses. Intercambian puestos, para mantener a Goyo en el cuadro seis, y Alberto pasa a restar en el rebote. El partido ya se ha descompuesto y los contrarios no dan tregua. Empate a 38. Alberto bramaba y corría hacia todos los lados, tratando de conseguir lo imposible. 38-39 y 38-40. El resultado cae como un mazazo sobre todo el equipo leonés. Se pierde el partido y a un pelotari que queda lesionado en el abductor para una larga temporada.