Nadie explica la ausencia de los consejeros ni la renuncia a 50 «kilos» de cláusula
A Ramón Fernández le tocó asumir la totalidad de las explicaciones. El director general del club, vinculó en su día su continuidad en el club a la de Duque, pero nada de eso sucederá ahora. «Se va una pieza clave, que nos ayudó a mejorar y a crecer, pero en este momento, nos separamos, y le deseo lo mejor y que tenga suerte en su futuro profesional». «Mañana» (por hoy) «nos reuniremos José Manuel (Sevillano, el segundo entrenador) y yo, para buscar una solución interina con su colaboración, hasta que el equipo tenga un nuevo entrenbador. A estas horas de la noche no hemos hecho ninguna gestión». Solo, sin apoyo del resto del Consejo -¿no lo merecía la ocasión?- tuvo que explicar por qué un club sufragado en buena medida con subvenciones públicas, renuncia sin más a 300.000 euros de cláusula de indemnización que debería pagar el club que quiera llevarse a Duque: «No queríamos extorsionar a la otra entidad. Sólo el tiempo dirá si realmente hemos acertado con la decisión o si nos hemos equivocado».